08/11/2020

Una Pandemia que puso en evidencia la falta de mirada federal a la hora de toma de decisiones

Sabido es que nuestra constitución Nacional establece en su artículo primero que la Argentina adopta como forma de gobierno la forma representativa, republicana y Federal.

Y este Federalismo no solo está basado en el reconocimiento previo de los estados provinciales y la posibilidad que estos dicten sus constituciones (art. 5 de la C.N.), sino que esta forma de gobierno pugna por que las Provincias tengan poder de decisión sobre políticas públicas, en especial en aquellas materias que no han sido delegadas exclusivamente al gobierno central, entre otras cuestiones.

En este contexto constitucional se dio el ingreso y propagación del virus, lo cual no fue uniforme en todo el territorio nacional, sino que los distintos lugares tuvieron sus momentos de ausencia de circulación y por el contrario, propagación masiva del mismo.

Allá por marzo la decisión de ASPO para todo el país se tomó con dos fundamentos principales: evitar la propagación del mismo, basado en proteger la salud de la comunidad y preservar la vida de los habitantes, por un lado  y para ganar tiempo para fortalecer los sistemas sanitarios que estaban debilitados, por el otro. No pretendo ingresar sobre las cuestiones de decisión política, sino únicamente pensarlo desde esta visión, de esta colisión de derechos constitucionales desde un análisis federal.

En este marco, las decisiones de restricciones de libertades individuales fueron uniformes en toda la Argentina en el mes de marzo, hasta que por los meses de mayo/junio, el presidente dejo en cabeza de los gobernadores de cada provincia decidir la apertura o no de actividades y la circulación.

Desde lo jurídico, esta pandemia ha establecido una colisión de derechos relacionados entre la “salud pública” como bien común a proteger, con la restricción de las libertades individuales que se vieron afectadas en este tiempo (derecho a circular, trabajar, ejercer el comercio, etc.).

Me hago la siguiente pregunta, sin perjuicio de entenderse los motivos de aquella decisión, ¿era el poder central quien podía asumir dicha decisión de restringir dichas libertades en todo el país, o por el contrario, desde el inicio se debió dejar marco de discrecionalidad a cada provincia para que, conforme un análisis completo de todos los factores que podrían incidir, (lo cual paso posteriormente como dije antes recién para mayo/junio), tuviera una mayor capacidad de decisión en sus territorios?

Cada Provincia es distinta. No todas las provincias tienen la misma población ni el mismo territorio. Difiere en cada una la cantidad de circulación, de conectividad en rutas aéreas, terrestres y acuáticas. No todas las provincias poseían el mismo diagnostico en relación al sistema de salud. No todas las provincias tenían las mismas actividades esenciales. No todas  las provincias tenían la misma capacidad productiva, etc. Y a su vez, dentro de cada provincia, los municipios también tienen sus propias características e idiosincrasia. 

Sin ir más lejos, Neuquén posee su mayor concentración poblacional en la capital de dicha provincia, a diferencia de Rio Negro, que posee una distribución poblacional diseminada en su territorio.

Entonces esto nos demuestra que no todos los lugares y situaciones eran iguales. Pero la decisión nacional fue uniforme, pensada más en la situación y los riesgos que la propagación del virus podía generar en los grandes centros urbanísticos (por ej. AMBA) que en otros lugares de nuestro país.

Y aquí nos deja una enseñanza de cara el futuro. Las decisiones de políticas públicas no pueden ser únicamente pensadas desde el centralismo, ni pueden ser asumidas por este sin dejar margen de acción a las provincias y a su vez a los municipios, sin que ello implique una afectación al sistema federal de gobierno.

La medida de aislamiento en relación al sacrificio de los derechos individuales que se suspendieron por aquel entonces, en relación al bien común salud pública no fue proporcional en todos los lugares de nuestro país, por todos los factores que inciden y que algunos describí antes.

No es lo mismo AMBA, que un municipio de Salta. No es lo mismo Rosario que Valcheta (la cantidad poblacional, la circulación de gente por las rutas que lo conectan, entre muchos otros factores, no son comparables).

Entonces, los derechos individuales y colectivos debieron observarse en aquel entonces, por el gobierno central, también con una mirada federal, es decir, con margen de acción a las provincias y los municipios, para que las restricciones a las libertades individuales no se vuelvan sacrificios desproporcionados entre un lugar y otro.

Ultimas noticias