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22/10/2020

10 ideas para aprovechar los alimentos (y sin hacer compost)

Bajo la consigna la comida no se tira, compartimos varias opciones para disminuir nuestros impacto sobre el medio ambiente y seguir comiendo rico
10 ideas para  aprovechar los alimentos (y sin hacer compost)
10 ideas para aprovechar los alimentos (y sin hacer compost)

 

De acuerdo a la Organización Mundial de Alimentos  el 55% de las frutas y hortalizas, el 40% de las raíces y los tubérculos, el 33% de los pescados y mariscos, el 25% de los cereales y el 20% de las oleaginosas y legumbres, productos lácteos, y carnes que se venden en América Latina acaban en la basura.

 

Este número no deja de ser alarmante ya que se traduce a tirar alrededor de 1.300 millones de toneladas anuales de comida con la que se puede alimental a unos 2.000 millones de personas, para dar respuesta a esta situación hoy queremos hablar de la " Cocina de Aprovechamiento" ( trash cooking en inglés)

 

Con esta nueva perspectiva, investigadores, cocineros y ciudadanos empoderados han decidido utilizar sus cocinas como laboratorios culinarios para desarrollar y crear opciones deliciosas, nutritivas para no desperdiciar alimentos.

 

Una practica antigua

Algunas de las ideas que compartiremos ya eran practicadas en el pasado para la conservación, así de esa manera también estamos disminuyendo nuestra huella en el medio ambiente.

 

Se puede decir que más de la mitad de lo que tirás al tacho tiene uso y es comestible, a continuación 10 opciones para hacer trash cooking en casa:

 

1. Hojas y tallos: La mayoría de las hojas y tallos de los vegetales son deliciosos y comestibles, son una rica fuente de fibra, podés incorporarlas a sopas y cremas que preparas con el vegetal, pero si querés ir un paso más allá, convertirlas en un pesto o galleta también son una opción.

 

2. Cáscaras: La piel de buena parte de los vegetales y tubérculos que cocinas en casa son comestibles. El zuchinni, la zanahoria y hasta la papa, tienen una piel que aporta micronutrientes y fibra hasta en un 50%.  La próxima vez antes de prepararlos lavalos bien con un cepillo para eliminar los restos de suciedad y  tendrás menos que tirar a basura. Por su parte, las cáscaras de los cítricos (naranja, limón, toronja, mandarina) son ideales para saborizar el agua o como ralladura para brindar sabor a los postres.

 

3. Semillas: sean de calabaza o melón por ejemplo, por decir sólo dos ejemplos,  son deliciosas si las horneás con un toque de sal y aceite. Son otra merienda maravillosa y costo cero.

 

4. Agua de cocción:  un buen caldo de pollo o carne le imprime un sabor inigualable al arroz, al cous cous y a la quinoa.

 

5. Carapachos/huesos: Luego de cortar y preparar carne, pollo o pescado nos queda una buena cantidad de huesos, cabezas (pescado) y cartílagos ricos en colágeno que son de gran utilidad para hacer “calditos” y sustituir los comerciales que además de costosos tienen una altísimo contenido de sodio. Al reducir sobre el fuego hasta que prácticamente no queden huesos, esa pasta se pasa por un colador y el líquido obtenido se sazona con especias naturales y se lleva al congelador.

 

6. Las sobras: Un excelente insumo para crear nuevas preparaciones, de hecho muchas recetas tradicionales fueron diseñadas a partir de las sobras. Las croquetas por ejemplo son una magnifica idea, sólo necesitas juntar lo que sobró del puré (papas, batatas o cualquier tubérculo) con carne, pescado o vegetales que hayan quedado disponibles de otra comida. También puedes usar el arroz o la pasta sobrante y saltearlo con los vegetales que tengas disponibles en la nevera.

 

7. Frutas muy maduras: Si tenés algunas bananas muy maduras y no te apetece comerlas, puedes hacerlas puré, juntarlas con huevo y un poco de harina (trigo, avena) y tienes una deliciosa mezcla para panquecas. También puedes congelarlos y hacer  helado combinando con otras frutas, crema de maní o cacao en polvo.

 

8. Pan: el clásico budín de pan es una de las recetas de trash cooking más antigua en la gastronomía de aprovechamiento. El pan duro también se puede rallar y usarlo para empanizar croquetas, milanesas, etc.

 

9. Porotos: además de comerlos de la forma tradicional, si los pasás por el procesador con una o dos cucharadas de un rico aceite de oliva obtienes un delicioso untable que puedes disfrutar como merienda sobre un pan o galletas.

 

10. Ensaladas: una rica mezcla de hojas verdes se puede enriquecer con casi todo. Granos, frutas, brotes, verduras, un aderezo simple con aceite y limón y tenés una entrada nutritiva, fresca y con una cara diferente que se logró con algunos alimentos que tenías en la heladera.  

 

 

Foto: Web