Con alcohol en gel y distancia, en Bariloche vuelven las misas presenciales
Las autoridades municipales de Bariloche se reunieron con el obispo Juan José Chaparro y pastores de diversos templos para comunicarles que volverán las ceremonias presenciales.
Esta novedad, que sin dudas alegra a miles de fieles de la ciudad, estará supeditada a que todos cumplan con las medidas protocolares. Es por ello que se reunieron sectores de la salud y comunales para confeccionar un listado de los establecimientos autorizados a reabrir sus puertas.
Existe un protocolo de la Conferencia Episcopal Argentina para las parroquias. Normalmente, la comunión se puede dar en la boca o en la mano, en este caso solo se daría en la mano, y los sacerdotes antes se pondrían alcohol en gel, más allá del lavado previo a la misa.
Para acercarse al altar a comulgar, pondrán cintas de papel en el suelo para mantener la distancia social, y podrá realizarse por orden de acuerdo al banco donde se esté ubicado, para que no vayan todos juntos, entre otras medidas previstas en lo que hace al culto católico, en tanto que para otros sectores religiosos también hay protocolos de estricto cumplimiento por parte de los pastores y fieles.
Desde el Gobierno Municipal, en diálogo con El Cordillerano, confirmaron que están trabajando "en estos momentos" en las definiciones sobre cuáles serán las iglesias y templos que podrán recibir, en breve a los fieles.
En voz del obispo Chaparro, se instó a las personas de riesgo a que aún no participen de las celebraciones presencialmente, al tiempo que aclaró que este momento esperado se basa en la necesidad de recibir el sacramento y una palabra de fe.
Antes de ir a las misas, deben hacer una reserva con datos personales ante cualquier posible contagio, a la vez que se pide no ir a los templos si presentan síntomas.
El número límite de vecinos para asistencias es de 41 en la iglesia central.
También será obligatorio el uso de tapabocas durante el evento religioso.
"Basta de totalitarismo"
Semanas atrás, el sacerdote barilochense Jorge Pliauzer cuestionó el cierre de iglesias y utilizó la palabra "totalitarismo". Puntualmente, expuso: “¡Basta de prohibiciones arbitrarias propias de totalitarismo!”.
Manifestó al respecto: "La prohibición es injustificada, es arbitraria. Y eso no es propio de un país que respeta la libertad. Si no, que alguien me explique cuál es la diferencia en el riesgo de los contagios en las cervecerías y los restaurantes”.
Continuó: “Creo que exigir los derechos que pertenecen a los fieles que el Señor me encomienda, es lo mínimo que puedo hacer después de haber hablado personalmente con el intendente, de haber enviado una carta a la gobernadora que nunca se dignó a contestar”.