Médicos chinos se quejan de los italianos que no hacen cuarentena
En Italia se vive una de las catástrofes más grandes de la historia con la propagación del coronavirus. Ya son más de 47 mil los enfermos y las muertes ascendieron a 4.032. A pesar de ello, muchos ciudadanos aún no respetan las medidas de aislamiento decretadas por el gobierno nacional.
Médicos chinos que fueron a colaborar con el país europeo ven imposible que se extermine la pandemia de seguir actuando de esta manera. Critican que el transporte público aún funcione, que la gente circule y que se sigan haciendo fiestas y cenas en hoteles.
La delegación de nueve expertos chinos que ayuda en Italia considera que el país debe imponer más medidas restrictivas para lograr que toda la gente se quede en sus casas y se frene la propagación.
Este equipo de investigadores y médicos ha combatido el coronavirus en Wuhan, foco del brote, y se encuentran en Italia desde el pasado 13 de marzo para asesorar a las autoridades del país en la lucha contra esta pandemia.
El vicepresidente de la Cruz Roja de China y responsable de este equipo, Yang Huichuan, compareció este jueves en una rueda de prensa en Milán (norte), capital de Lombardía, la región más afectada, y dijo que todavía hay demasiada gente en las calles.
“No están llevando a cabo políticas de cierre de las calles, porque el transporte público todavía funciona, la gente todavía circula y estáis haciendo cenas y fiestas en los hoteles y no estáis llevando máscaras”, señaló en declaraciones reproducidas por La Vanguardia, cuando China ya ha alcanzado que los nuevos enfermos sean 0.
Subrayó que lo que está experimentando ahora mismo Italia es similar a lo ocurrido en la ciudad de Wuhan y opinó que para acabar con los contagios hay que parar “toda actividad económica y cortar la movilidad de la gente”.
“Todo el mundo debería quedarse en casa en cuarentena”, argumentó, al tiempo que indicó que todos los ciudadanos, no sólo el Gobierno y el personal sanitario, tienen que seguir “de forma estricta estas políticas de cierre”.
“Si no cambiamos la forma de afrontar este problema, el virus continuará circulando”, añadió Huichuan.