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17/12/2019

Científicos analizaron los acantilados de la costa marítima

18 expertos de distintas nacionalidades analizaron la geología y la paleontología de la zona. 
Científicos analizaron los acantilados de la costa marítima
Científicos analizaron los acantilados de la costa marítima

Entre el 2 y el 9 de diciembre, un grupo de 18 expertos en geología y paleontología de diversas nacionalidades recorrió parte de la zona costera localizada en el norte de la Patagonia, especialmente la franja de acantilados que se extienden desde el balneario El Cóndor hasta La Lobería.

El conjunto de científicos –de Argentina, Chile, Trinidad y Tobago, Canadá, Estados Unidos y Colombia-, formó parte del primer  Field Experience Program (FEP) organizado por la Sociedad de Geología Sedimentaria (SEPM) y la Universidad Nacional de Río Negro.

Este programa intensivo, estuvo coordinado por la Dra. Noelia Carmona, directora de la Escuela de Geología, Paleontología y Enseñanza UNRN y embajadora del SEPM en Argentina; la Dra. Lynn Soreghan profesora de la Universidad de las Ciencias de la UNRN; el Dr. Juan José Ponce, director de la carrera de Geología de la of Oklahoma (Estados Unidos) y presidenta de la SEPM, la Dra. Sally Walker; la Dra. Gabriela Mángano, profesora de la Universidad de Saskatchewan (Canadá); y el Dr. Silvio Casadío, profesor de la Licenciatura en Geología de la UNRN y director del IIPG.

La idea original de este programa de experiencia de campo, fue que todos los participantes y los coordinadores externos visitaran los afloramientos sin haber tenido un contacto previo con el lugar, es decir, sin conocer la geología de la zona y su significado.

Asentado en las adyacencias del Faro de Río Negro, en El Cóndor, durante una semana los coordinadores y estudiantes recorrieron con intensidad el acantilado costero, en donde se encuentran rocas con una edad de entre 10 y 3 millones de años.

 “Durante toda la semana salimos al campo y realizamos tareas de investigación, juntando evidencias y tratando de que los estudiantes que participaron puedan comprender el paleoambiente que está registrado en los acantilados”, señaló Ponce.

 “Las preguntas que surgen en el campo se discuten entre los coordinadores y los estudiantes, ya que la idea es tener un grupo de profesionales tratando de encontrar respuestas a partir de una fluida interacción interdisciplinaria en el campo y en el gabinete”, indicó Mángano.

“La idea de haber elegido esta magnífica formación geológica que tienen los acantilados de la costa rionegrina, señala Ponce, fue poner nuevamente en valor, tanto desde la perspectiva geológica como paleontológica, a estas formaciones rocosas que son portadoras de una gran variedad de pisadas de vertebrados. La Formación Río Negro, como se la conoce, es sin duda una de los más importantes yacimientos de huellas de América del Sur”.

“Estos acantilados tienen mucho para enseñarnos. Son de una gran riqueza para entender paleoambientes y cambios paleoclimáticos en el pasado. A partir del análisis de los sedimentos y de parámetros medioambientales podemos reconstruir cómo vivían estas comunidades, cómo la costa avanzó y retrocedió y cuál fue la evolución paleoambiental, paleoclimática y de las comunidades fosilíferas”, agregó Carmona.