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16/08/2026

Una argentina intentó ingresar cocaína a Japón y fue detenida en el aeropuerto

La mujer de 30 años había llegado al aeropuerto de Haneda. Le habían prometido US$7000 por completar el traslado.

En el aeropuerto internacional de Haneda, en Tokio, una ciudadana argentina de 30 años fue detenida en un caso que ha resonado en ambos lados del mundo. Rosa Micaela Kipildor, quien viajaba sola desde el Reino Unido hacia Japón, fue aprehendida bajo la grave acusación de intentar ingresar casi un kilogramo de cocaína dentro de su organismo. Este asombroso incidente salió a la luz tras un control exhaustivo de las autoridades aduaneras japonesas, quienes notaron una conducta inusual y procedieron a realizar investigaciones más profundas.

Los hechos se remontan al 10 de agosto, cuando Kipildor arribó a Tokio. Durante el control de aduana, su comportamiento hizo que los oficiales decidieran someterla a un examen médico que reveló un impactante hallazgo: 101 cápsulas, con la asombrosa similitud en forma a la de un capullo, escondían el ilícito cargamento en su interior.

Los medios de comunicación japoneses, como FNN, TBS News Dig y TV Asahi no tardaron en resaltar los detalles de este suceso que deja al descubierto un modus operandi altamente riesgoso de las redes de narcotráfico internacionales.

Interrogada sobre el origen y la operación tras este contrabando, Kipildor reveló, según informes, que una mujer en Argentina le propuso el espeluznante trato en un encuentro informal. El siguiente paso en su relato abismal llevó a las autoridades hasta Brasil, desde donde asegura haber recibido y preparado los paquetes ingeridos antes del trayecto final hacia Japón. A cambio, la argentina habría sido prometida una suma de US$7000, una cifra considerable aunque trivial frente al riesgo mortal de su misión.

La policía japonesa, alarmada por el incremento en los delitos relacionados con la cocaína, ahora se esfuerza por desentrañar los entramados de lo que se sospecha puede ser un esquema mucho más grande. Con el respaldo de las conexiones internacionales, y el ojo puesto sobre las actividades delictivas potencialmente regidas por una organización de narcotraficantes sudamericanos, las investigaciones buscan a quienes articularon la entrega del cargamento en Brasil y su recepción intentionada en Japón.

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