Cumpleaños de Charly García, y 10 discos claves de su trayectoria
Un 23 de octubre de 1951 nacía Carlos Alberto García, más conocido como Charly García.
El músico es considerado un artista clave para el rock en español, y su figura se erige como un emblema de la cultura popular argentina.
A partir de sus bandas iniciales y su prolífica carrera solista, García posee en su haber un reguero de canciones que forman parte del inconsciente colectivo, atravesando generaciones y audiencias.
De una altura musical que es equiparable a su estatura de 1,94 cm, el músico de bigote bicolor producto del vitiligo, es también un símbolo de la sociedad argentina. Contradictorio, camaleónico y versátil, muchos de sus dichos forman parte del glosario nacional, así como también sus anécdotas y andanzas.
A la hora de recorrer su carrera, se pueden hacer 10 paradas para poder verla en su dimensión y diversidad. En este trayecto personal, no se van a tener en cuenta únicamente a "las mejores obras", sino más bien a aquellas que marcan un punto clave en la forma de composición y de pensar su propio obra por parte de Charly García.

Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones (1974)
Si bien es el disco menos popular de Sui Generis, Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones es el disco en el que Charly García empieza a lanzarse a nuevos horizontes musicales que después serían un rasgo distintivo dentro de su carrera. Empezando a abandonar el ritmo acústico, el álbum sirve de puente para entender lo que luego será La Máquina de Hacer Pájaros, donde lo eléctrico y las influencias progresivas entran en juego.
Además, dentro del terreno de las letras, empieza la necesidad de recurrir a metáforas cada vez más finas para evitar la censura de la época. Sin ir más lejos, las canciones "Juan Represión" y "Botas Locas" fueron censuradas antes de la salida del LP.

Películas (1977)
Segundo y último disco de La máquina de hacer pájaros, banda progresiva que desconcertó al gran público en su momento y que perduró en el paso del tiempo como una de las etapas de culto de Charly García. Por ejemplo, el propio Luis Alberto Spinetta considera a esta etapa como su puerta de entrada al universo García. En este disco, símbolo de una época de fuertes restricciones para la creación cultural, García recurre a la sutileza en el título de la canción "¿Qué Se Puede Hacer Salvo Ver Películas?".
Además, esta etapa sirve para comprender otra constante en el universo musical de Charly: correrse de lo conocido para empezar otras apuestas, algo que será llevado hasta el extremo en su etapa "Say No More".

Bicicleta (1980)
Tras una fría recepción por parte del público, que esperaba de la banda un sonido cercano al de los primeros discos de Sui Generis, el tercer álbum de "Los Beatles argentinos" -como se los llamaba en esa época- marcaría el punto más alto de la banda y el encuentro con las masas. La comunión musical entre García, Davis Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro alcanza una precisión que hace de este disco un clásico del rock nacional.
En el caso de "Canción de Alicia en el país" se ve cómo es llevado al extremo el recurso poético de utilizar la metáfora como elemento de denuncia sin caer en la mano de los censores de turno.

Clics Modernos (1983)
Quizás el disco más aclamado de Charly en su etapa solista, Clics Modernos es el punto máximo del sonido marca registrada del autor, que incluye temas tan populares como "Nos siguen pegando abajo", "No me dejan salir" o "Los Dinosaurios"(el tema emblema a la hora de pensar la última dictadura por varias generaciones), así como también temas de culto que no envejecen. Tal es el caso de "Ojos de videotape" o "No soy un extraño".
Grabado en Nueva York con las últimas tecnologías en materias de registro y sample, abrió la puerta a que otros músicos del rock nacional se animen a mezclar sonidos y texturas.

Piano Bar (1984)
Publicado un año después de Clics Modernos, este álbum forma parte de la trilogía más lograda por García, la cual culmina con el disco Parte de la religión, de 1987.
Con una banda compuesta por Fito Páez en teclados, Fabiana Cantilo en coros y el grupo GIT -además de Daniel Melingo en saxo-, el sonido de Charly confirmaba su estado de gracia.

La hija de la lágrima (1994)
Séptimo disco de estudio solista de García, el cual marca un momento bisagra en su carrera. A partir de este material, se da comienzo a la etapa "Say No More", en el que el músico propone un sonido mucho más oscuro, apoyado en la superposición de capas de sonido y un ritmo más cercano al rock and roll clásico.

Hello! MTV Unplugged (1995)
Parte de la serie de recitales semi acústicos de la cadena MTV, García aprovechó la oportunidad para hacer uno de los discos más interesantes en materia sonora de su carrera. Con el acompañamiento de Gabriela Epumer en guitarra, Fabián Vön Quintiero en bajo, Fernando Samalea en batería y bandoneón, y Erika y Ulises Di Salvo en violín y cello respectivamente, García demuestra que las performances en vivo le sirven para experimentar y crear nuevas propuestas.

Sinfonía para adolescentes (2001)
Disco poco valorado por la crítica en general y con un espacio secundario dentro de su discografía, este experimento de traer a Sui Generis a los frenéticos primeros años del siglo XXI dio como resultado una síntesis del García melódico con el ultra experimental de la etapa "Say No More".
La voz de Nito Mestre, por su parte, evocaba a esos clásicos que atravesaron generaciones de fogón en fogón.
De este disco, que fue presentado en un estuche de vinilo a pesar de ser un compact disc, se destaca la canción "El día que apagaron la luz".
Álbum de culto, sirve para entender mejor el universo compositivo y unir eslabones en la carrera del músico.

Influencia (2002)
Una sorpresa dentro de la discografía de García para la época: un disco conciso, prolijo y potente que tomaba lo mejor del concepto "Say No More" sin descuidar al resultado final. Este álbum volvió a poner a Charly en el centro de la escena, seduciendo incluso a aquellos que le habían perdido el rastro en esos últimos años.
Disco con el que muchos ingresaron a Charly, es el último punto alto de una etapa en el que ídolo popular coqueteó con la música, los excesos y la fama por partes iguales.

Random (2017)
En el primer disco tras 7 años de la salida de Kill Gil y su salida de rehabilitación, García aún sorprende con una calidad y una facilidad para generar climas en sus composiciones.
A pesar de los impedimentos físicos que tiene su voz, este álbum no solo deja en claro que su genio sigue activo, sino que también se puede crear música de calidad con las tecnologías actuales sin descuidar a los instrumentos tradicionales. En esa combinación, García hace su propio juego, con sus propias reglas.
Por GUSTAVO YUSTE - Perfil