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27/07/2019

“Un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos”

El director viedmense Jorge Colás nos cuenta sobre su película más reciente y  motivaciones 

 

Nacido en Viedma y radicado en Buenos Aires, Jorge Leandro Colás visita con frecuencia La Comarca como ese cable a tierra necesario para estar con la familia, disfrutar de unos mates en el río, compartir en talleres de formación local y seguir creando. Con la mirada puesta en contar historias invisibilizadas, este director de cine argentino se pasea por realidades que suelen salir del diario para transformarse en documentales, producciones que tienen en su haber reconocimientos y participación en mercados nacionales e  internacionales como el Festival de Cannes. Hoy conoceremos el recorrido que va desde la idea hasta la gran pantalla, junto a las motivaciones de un joven viedmense que sigue apostando a contar historias reales.

 

¿Qué significa para vos ser documentalista?

Con esa pregunta siempre pienso en una frase del documentalista chileno Patricio Guzmán que dice “un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos”. Me parece que está bueno pensar el rol de documentalista en cuanto a conservar, descubrir o preservar ciertas realidades y cuestiones que merecen ser registradas y conservadas (aunque sea en una película). En general yo hago películas que tienen que ver más con el presente que con el pasado, me parece que está bueno el rol de documentalista en ese sentido ¿no?,  de descubrir esas realidades que pueden pasar desapercibidas, que son realidades a veces lejanas y a veces muy cercanas, pero que la gente no descubre por esta cuestión de no ver ( y de no querer ver). Entonces muchas veces el documentalista tiene que hacer un poco foco en esos costados, en esas realidades.

 

¿Qué te trae de vuelta por La Comarca?

Estamos acá en Viedma, junto a la montajista Karina Expósito, con una serie de proyecciones de nuestro último documental que se llama “La Visita”,  presentamos en el Cine Gama y en el Centro Cultural, esta última con entrada libre y gratuita, junto a la chance de hablar con el público. La película se hizo con mucho tiempo, mucho esfuerzo, yendo entre Buenos Aires y Sierra Chica, por eso estamos muy contentos de que pueda ser vista por la gente de Viedma, de mi ciudad.

 

 

¿De qué trata “La Visita”?

La película registra todo lo que sucede alrededor del Penal de Sierra Chica, lo que pasa afuera con los familiares, principalmente mujeres,  que van cada fin de semana a visitar a los detenidos. Estuvimos mucho tiempo compartiendo con ellas, se generó un nexo de confianza y respeto. Registramos el esfuerzo y el sacrificio por reconstruir (aunque sea por un rato) esta cuestión familiar,  el vínculo de pareja o de familia en el espacio tan hostil que representa un penal. También ay una cuestión de amor-odio que nos parecía interesante y que nos parece que en cierto sentido está presente en la película.

 

 

¿De dónde nace historia?

Leí una nota en un diario que hablaba de una microeconomía que se genera alrededor del penal, donde hay bares, kioscos y pensiones que trabajan exclusivamente con la visita. Entonces las mujeres gastan hasta los últimos centavos para comprar alimentos ( porque en el servicio penitenciario la comida es muy mala), para entrar y poder compartir con sus familiares. Les alquilan hasta las planchitas del pelo para ir más lindas al encuentro con sus parejas. Al margen de esto, también al viajar encontramos historias muy potentes, es una dinámica compleja.

 

¿Cómo fue el primer acercamiento estando en el lugar?

Primero hicimos varios viajes de investigación, sin equipos, para conocer a la gente y su dinámica. El gran cambio fue cuando sacamos la cámara. Por ahí había quien nos decía “yo no quiero participar porque donde vivo o donde trabajo no saben que tengo un familiar detenido”. Nosotros queríamos contar sus historias, lo que sucede de las puertas hacia afuera del penal, para que el espectador pueda entender lo que significa atravesar este conflicto de tener un familiar detenido. Una de las protagonistas plantea que pareciera ser ellas las que están cumpliendo una pena, por esta cuestión de un sistema tan hostil, que tiene que ver con las esperas, con la requisa, con lo que tienen que atravesar para ver a sus familiares.

 

 

¿Como viene el género documental en Argentina en este momento?

Si bien hay producciones y estrenos, también hay conflicto con el Instituto de Cine en estos últimos años. Las películas más pequeñas e independientes están teniendo menos apoyo,  eso es una realidad o un cambio del plan de fomento que también apuntó a eso. Aún así, se siguen haciendo grandes películas documentales y hay también un tema que tiene que ver con la exhibición, es difícil llevar a la gente a las salas a ver documentales. Netflix en cierto sentido hizo algo que está bueno, le dio masividad y visibilización al documental. A la gente le cuesta dar ese primer paso, de ir a ver un documental a la sala, pero después cuando lo hace es agradecida y nos dice cosas muy lindas que tienen que ver con “descubrí por primera vez una realidad que está cerca pero que nunca había visto y nunca había comprendido en esa dimensión”.

 

¿Qué rol juegan las redes sociales en el acompañamiento de sus producciones?

Está pasando algo muy fuerte, la gente se vincula mucho con sus personajes y en las redes sociales apoyan en la difusión. También hay muchos pedidos para pasar la película en distintos lugares, asociaciones de familiares de detenidos, incluso en centros universitarios o centros de estudio dentro de los penales. Nos llegan cerca de 3 propuestas por día desde todo el país, solicitudes que estamos canalizando.

 

¿Qué características ves en la Comarca para desarrollar el mercado cinematográfico?

Creo que puedo hacer un paralelo con 10 años atrás, cuando estrenaba mi primera película “Parador Retiro” que también la pasamos en el Centro Cultural en Viedma: como que son tiempos distintos. Siento que hoy hay como una mayor actividad y diversidad en cuanto a lo que tiene que ver con lo cultural, que tiene que ver con la gente que se fue incorporando a la Comarca, con las universidades y sus carreras. Me parece que estamos viviendo un tiempo en donde hay muchos estímulos desde lo cultural y que está bueno que la Comarca logre canalizarlos y ordenarlos, darle espacio a los distintos canales de expresión que van mutando tanto en lenguaje,  como en formas de exhibición y en formatos.

 

Presencia en el Festival de Cannes 2019 

 

 

En mayo de este año Colás participó con el proyecto “Los médicos de Nietzsche” en el Doc Corner, un espacio dentro del Festival de Cannes en Francia donde se muestran proyectos documentales de todo el mundo que están en fase de desarrollo, con la posibilidad de conseguir financiación. Actualmente trabaja en esta película.

 

Durante su visita en Viedma también aprovechó para asistir a actividades de corte educativo en Radio Encuentro y estuvo en conversaciones con distintas personas del ámbito cultural, con miras a generar actividades asociadas al sector cinematográfico en la Comarca. 

 

Egresado de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos Aires, Jorge Leandro Colás además de ser director y productor de cine, también es co-fundador de la productora Salamanca Cine. En su filmografía se destaca “Parador Retiro”(2008) con la que participó en más de 30 festivales, incluyendo Mar del Plata (Premio a la Mejor Película Argentina), IDFA y Cinema du Réel. “Gricel” (2012) y “Los Pibes”(2015), exhibidas en Mar del Plata y Bafici. “Barrefondo” (2017), su primera película de ficción, estrenada en Festival de Mar del Plata. En 2019 “La Visita”, estuvo en competencia BAFICI y ganó como mejor película latinoamericana en el Festival internacional de Cine y DDHH en Uruguay.

 

Podés seguir sus proyectos en www.salamancacine.com , instagram @salamancacine, facebook Estrenos Salamanca Cine

 

Fotos: Daniel Idiarte / Salamanca Cine/ Leomarys Ñañe