El estrés y sus 4 hormonas
Las hormonas del estrés más importantes son el cortisol, el glucagón y la prolactina. Sin embargo, es el cortisol la que más incide en modificar el funcionamiento físico y mental. Por otra parte, las hormonas sexuales también se ven modificadas durante los estados de estrés, como los estrógenos, la progesterona y la testosterona.
¿Qué es el estrés?
El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que cause sentimientos de ansiedad, nerviosismo o frustración.
Cuando una persona padece estrés, no solo experimenta cambios psicológicos, sino que sufre alteraciones y cambios físicos. Se da un estrés de origen psicológico, por el cual un elemento percibido como estresante por la persona da lugar a cambios en la actividad física y orgánica.
El sistema endocrino se activa cuando aparecen situaciones estresantes, a continuación, hablamos de las cuatro hormonas del estrés para comprender mejor nuestro cuerpo y sus reacciones.
1. Cortisol
El organismo la fabrica ante situaciones de emergencia para ayudarnos a enfrentar los problemas y a dar una respuesta rápida y eficaz. De este modo, cuando estamos estresados, la liberación de cortisol aumenta. En situaciones de estrés, nuestro cerebro envía ordenes para que se libere en mayores cantidades, esta hormona es la responsable de que haya más glucosa en sangre para enviar más energía a los músculos.
Cuando tenemos estrés de forma habitual, los niveles de cortisol se disparan de forma continua, por lo que gastamos mucha energía para liberar glucosa a la sangre, y las funciones de recuperación, renovación y creación de nuevos tejidos se paralizan.
Los primeros síntomas de tener niveles elevados de cortisol son:
- Falta de sentido del humor.
- Irritabilidad.
- Cansancio permanente.
- Dolores de cabeza y calambres musculares.
- Palpitaciones.
- Falta de apetito.
- Problemas digestivos.
2. Glucagón
Esta hormona se sintetiza en el páncreas, hace que el hígado libere glucosa cuando nuestro cuerpo lo necesita, bien por una situación de estrés, o bien porque los niveles de glucosa en sangre sean bajos. Este desequilibrio hormonal puede resultar peligroso en personas que padecen algún tipo de diabetes.
3. Prolactina
Es segregada por la hipófisis y se encarga, entre otras acciones estimula la producción de leche de las mujeres durante el periodo de lactancia. Al incrementar los niveles de prolactina, se inhibe la hormona que sintetiza las hormonas sexuales femeninas. Así pues, los niveles elevados de estrés pueden causar una alteraciones del deseo sexual, así como del ciclo menstrual.
4. Hormonas sexuales
Cuando hay periodos largos de estrés, las hormonas sexuales, testosterona, estrógenos y progesterona, ven alterado su funcionamiento normal.
Testosterona: cuando hay niveles altos de estrés, la producción de testosterona disminuye, ya que el cuerpo prioriza la liberación de otras hormonas como el cortisol, más útiles ante estrés o peligro. Por eso, pueden aparecer problemas sexuales como impotencia, disfunción eréctil o falta de deseo sexual.
Estrógeno: los altos niveles de estrés disminuyen su liberación, perturbando el funcionamiento sexual normal de la mujer.
Progesterona: cuando disminuye su producción, pueden aparecer síntomas como fatiga extrema, aumento de peso, cefaleas, alteraciones en el humor y falta de deseo sexual.
Los periodos largos de estrés producen la liberación de hormonas que son capaces de producir cambios en el funcionamiento del organismo, escuchar a nuestro cuerpo es vital para mejorar la salud.