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26/06/2019

5 Productos de higiene personal para NO compartir

Que una emergencia no te tome por sorpresa y tomá las previsiones para asegurar una mejor higiene personal

 

¿Te pasó alguna vez despertar a la mañana y descubrir que el desodorante se terminó? Lo más común es pedir un poco a quien esté cerca,  sin embargo, este es uno de los productos de higiene personal que no se debe compartir, ¿lo habías pensado?

 

Seguí leyendo y te compartiremos algunos artículos de higiene personal nunca deberías compartir de forma frecuente.

 

El Desodorante

 

Este producto viene en distintas presentaciones:  gel, aerosol, roll-on, crema y en barra. Los desodorantes en aerosol son los únicos productos de higiene personal que podés compartir. Esto se debe a que generalmente se aplican a una distancia de entre 20 o 30 centímetros de la piel.

 

Con el resto de las presentaciones hay que tener cuidado, porque incluso si te bañás antes de aplicar el desodorante, en las axilas hay microbios y células muertas que se quedarán en el desodorante. Además, esta clase de productos crea un pequeño ecosistema microbiótico. Cuando esos microbios entran en contacto con un cuerpo al que no están habituados pueden desencadenar alteraciones.

 

Si te tomó por sorpresa quedarte sin desodorante, podés usar un poco de bicarbonato o jugo de limón.

 

El jabón

 

 

A este artículo se adhieren parte de los microorganismos y suciedad, que se van acumulando. En condiciones normales, estos microorganismos son inofensivos. Sin embargo, si entran en contacto con alguna herida o lesión de la piel podrían ocasionar infecciones y dificultar el proceso de curación, se puede decir que si compartís la barra de jabón con alguien por una urgencia o si un miembro de tu familia usó tu jabón por error, no hay mayor problema.

 

Las personas con piel sensible pueden desarrollar ciertos signos de alergia a los jabones compartidos, por lo que debes estar alerta ante sequedad en la piel, erupciones o comezón.

 

Para evitar estos problemas te recomendamos:

 

Usar jabón líquido. Por ejemplo, el jabón para lavarse las manos después de ir al baño o antes de comer. Al usar jabones líquidos, el único momento de contacto es al presionar para obtener jabón.

 

Tené tu propia barra de jabón de baño y mantenela lo más seca posible. Además de tener un jabón personal, es importante que evites dejarla en ambientes húmedos. Una vez que la hayas usado, colócala en una superficie ventilada. De lo contrario, estás generando un ambiente para la reproducción de microorganismos.

 

 

Maquinita de afeitar

 

 

Al tener hojas afiladas que entran en contacto directo con la piel, pueden ocasionar pequeños cortes que dejan restos de sangre en ella.

Los microorganismos presentes en esa sangre y en las células muertas ocasionan un contagio de graves infecciones como hepatitis.

Además, con una cuchilla prestada no hay la seguridad de que cuando la vuelvas a usar esté en buenas condiciones. Ya que no todos son igual de cuidadosos con estos artículos.

 

La esponja de baño

 

 

Enjabonarse con una esponja suave o un guante exfoliador para mantener el cuidado de la piel, es uno de los momentos que muchas personas disfrutan durante el baño, por este motivo, es uno de los productos de higiene personal que no debes compartir.

 

Tu esponja entra en contacto con hongos y bacterias. Estos causan problemas de la piel, infecciones y cambios de apariencia que harán que no sea saludable.

 

También es recomendable que una vez que terminas de bañarte, guardes la esponja de tal forma que esta se seque.

 

Un error muy común es guardar las esponjas en una bolsa o recipiente plástico. Allí se mantienen mojadas hasta el siguiente uso. Esto ocasiona que las bacterias se reproduzcan y reduce la vida útil de la esponja. Al menos una vez por semana debes lavar la esponja con un poco de detergente para ropa o champú y enjuagarla bien. Antes de usarla, dejá que seque perfectamente.

 

El cepillo de dientes

 

 

En la boca se alojan diferentes microorganismos en grandes cantidades. Precisamente usamos el cepillo de dientes varias veces al día para evitar que estos ocasionen problemas (como el mal aliento o la caries),  estos microorganismos quedan en las cerdas del cepillo y pueden ocasionar enfermedades como el herpes labial.

 

Una recomendación es que al menos dos veces por semana procura dejar tu cepillo por varias horas en un poco de enjuague bucal para matar las bacterias y tener un cepillo nuevo extra guardado por si hay alguna emergencia de visita en casa que olvide el suyo.

 

Fotos: web