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16/02/2019

Baking, técnica de maquillaje para este 2019

Ni contouring ni strobing. Esta técnica está basada en la aplicación de polvos translúcidos para disimular alguna manchita o pliegue y fijar el maquillaje a la perfección.
Baking, técnica de maquillaje para este 2019
Baking, técnica de maquillaje para este 2019

 

Cuando empezábamos a acostumbrarnos al 'contouring' como un paso más en nuestra rutina diaria y a dominar o al menos entender el 'strobing', parece que nuestro diccionario 'beauty' se amplía.


 Y no porque el concepto 'baking' sea algo nuevo o una de esas tendencias que aparecen con cada principio de año.


Aunque no nos suene de nada o muy poco, ya lleva unos cuantos años tratando de que su nombre resuene entre las tendencias de maquillaje por excelencia.

 

Preparar la piel

 

El resultado del 'baking' pasa por dejar la piel lisa y mate, cubriendo a la perfección las manchas, pequeñas arruguitas y otras imperfecciones y brillos. Pero este efecto buena cara también tiene una cara b que implica sequedad en la piel, y además, si eso ocurre, el maquillaje, en lugar de disimular líneas de expresión y cicatrices las resaltará más.

 

Lo mismo que ocurre si, por regla general, se trata de una piel poco cuidada y deshidratada o descamada, pues los polvos sueltos se acumularán marcando las imperfecciones en lugar de disimularlas. Y es que, esta técnica no está recomendada en esos casos, solo en aquellas pieles jóvenes –o que se mantienen jóvenes– y bien hidratadas. En este sentido, si ya es fundamental preparar nuestra piel antes del maquillaje normalmente, ahora se vuelve aún más necesario.


Para ello, será necesario emplear una crema que hidrate de forma intensiva, pero de textura ligera y que se absorba rápidamente para que no se arruine el resultado del maquillaje.

 

¿Qué es el 'baking'?

 

Esta hidratación de la piel es tan necesaria porque, como adelantábamos, el 'baking' se basa en aplicar polvos translúcidos en gran cantidad y de forma estratégica por el rostro, marcando la zona T, las partes cubiertas con corrector, el mentón y zonas iluminadas, es decir, en las zonas más señaladas del rostro, para fijar bien y multiplicar el efecto de esos productos. No servirán entonces polvos bronceadores ni iluminadores con brillo, ya que se busca crear un efecto mate de piel de terciopelo.

 

¿Cómo se consigue?

 

Aplica la base de maquillaje como lo harías normalmente y después cubre con el corrector la ojera, las zonas oscurecidas del rostro, alguna imperfección o marca que no haya quedado cubierta con la base y las partes altas del rostro para crear volúmenes, y difumínalo hasta que se mezcle con tu piel.

 

Luego, cubre bien con los polvos translúcidos, sin importar la cantidad, las zonas que marcaste anteriormente con corrector, preferiblemente con una borla, y déjalo actuar durante cinco o siete minutos.

 

El calor de tu piel hará que los polvos y el corrector se integren cubriendo las imperfecciones y las desigualdades de tono del rostro.

 

Después, retira el polvo que no se haya fijado con una brocha amplia, flexible y de pelo suave. Por último, si tu piel quedó de un tono muy claro, difumina unos pequeños toques de polvos de tu color de piel, con cuidado de no estropear el efecto aterciopelado y unificado que dejaron los polvos translúcidos.

 

Fuente: www.elle.com