Por qué y cómo utilizar el sérum para el pelo
Como bien sabes, el tratamiento cosmético premiun para el rostro es el sérum, el único cosmético capaz de incluir en su fórmula la máxima concentración de principios activos.
Por eso, seguro que cuentas en tu neceser con más de uno para cuidar y mejorar el aspecto de la piel de tu rostro. Pues lo mismo ocurre con el sérum para el cabello, un preparado cosmético que lleva el mismo enfoque de cuidado máximo al pelo. Un serum o suero capilar es un cosmético con una base acuosa que contiene una gran concentración de potentes activos para reparar cualquier daño que pueda presentar el pelo.
Está claro que esta no es una de las mejores épocas para el pelo, aparte de la agresión que le provocan los tintes habituales, el sol, la sal y el cloro, influyen ¡y mucho! a la hora de castigar al pelo.
Todos juntos, con la colaboración de las herramientas de calor, le proporcionan un maltrato terrible que, con toda probabilidad, te llevará a recurrir a las tijeras. Si no quieres tener que hacerlo, o al menos no en plan drástico, necesitas contar con la inestimable ayuda del sérum, un cosmético infalible, al que debes de aprender a sacarle el mayor partido.
Los seis efectos benéficos
1. Sella las cutículas
2. Hidrata el cabello en profundidad.
3. Evita y combate el encrespamiento.
4. Aporta un extra de brillo y suavidad al pelo.
5. Repara las puntas abiertas y dañadas.
6. Protege el cabello del uso de las herramientas de calor.
El sérum es un tratamiento universal que se adapta a las necesidades de todos los tipos de cabello, estilos de corte y coloración. (Imagen: Jean Louis David).
Tipos de serums
Si bien todos los serums ejercen una función cosmética positiva, sus fórmulas pueden ser más específicas, de modo que se enfoquen con mayor precisión a protección, alisado, reparación, puntas abiertas o antiencrespamiento. También algunas texturas están más indicadas en el caso de que el cabello sea fino, grueso, graso o seco.
Antiescrespamiento: La opción más efectiva para tratar el pelo rizado o seco. Su forma de actuar es humectando los folículos y alisándolos durante un período de tiempo, más o menos prolongado. Formulados con aceites naturales, entre ellos el de argán, ayudan a evitar el efecto frizz al bloquear la humedad y otras posibles variantes medioambientales. Se aplican con el pelo húmedo y también seco, porque se pueden usar a lo largo del día como mantenimiento.
Brillo: En todo tipo de cabellos con opacidad y sequedad extrema. Encargados de proporcionar lustre y luminosidad, se presentan en spray para dispersar uniformemente sus microgotas por todo el pelo. No hay que abusar de ellos porque podrían engrasar el cabello.
Protección: Idóneos para los cabellos teñidos y/ con melenas que usan con frecuencia herramientas de calor. Suelen presentarse en crema para envolver con untuosidad las hebras del cabello, y su aplicación sería con el cabello húmedo; aunque en dosis mínimas, se puede usar en el pelo seco. Se pueden aplicar también para texturizar y facilitar el peinado en los cabellos rebeldes o muy finos.
Restauradores: Convenientes para los cabellos dañados y maltratados por técnicas de alisado o rizado, tintes y decoloraciones. Generalmente, se aplican generosamente por todo el pelo por la noche, antes de dormir, al día siguiente se lava el pelo de forma habitual. El resultado será un cuero cabelludo flexible y un pelo suave y con movimiento. También se pueden aplicar durante el día, siempre en dosis mínimas p ara que las hebras capilares lo absorban sin problema y no sea necesario el enjuague posterior.
Palabra de experto
Es muy importante la frecuencia de uso; si observas que tu pelo, aunque necesitado, no está muy seco, opaco y sus puntas solo están algo secas, pero no quebradas, puedes limitar el uso a una o dos veces por semana con alguna fórmula que no precise aclarado. En caso contrario, para comprobar sus beneficios, necesitas hacerlo cada vez que te laves el pelo, con el cabello húmedo y trabajarlo mecha por mecha.
Es probable que puedas sentirte interesada por más de uno, por ejemplo, si tienes el pelo fino, alguno que te aumente la fibra capilar, para aplicar desde la raíz a la punta; y si te peinas con plancha, otro para protegerte del calor de medios a puntas.
Los serums son combinables y pueden realizar su labor sin interferirse en el proceso de cada uno.
Normalmente todos los productos cuentan con unas instrucciones de uso que es mejor utilizar. En el caso de los sérum lo que importa es la calidad, por lo que no debemos excedernos con la cantidad. A mayor cantidad no hay mejores efectos. También hay que tener en cuenta que los formatos suelen ser pequeños, porque es un producto concentrado. En ocasiones con unas gotas será más que suficiente. Si es un sérum que actúa sobre el cuero cabelludo se puede aplicar con un masaje para luego peinar el cabello húmedo. Si es solo para suavizar las puntas y repararlas se debe utilizar desde el medio del cabello para no engrasar la raíz. Hay algunos sérum que se pueden usar sobre el cabello seco, sobre todo si se usan para suavizar el encrespado y reparar las puntas.
Fuente: www.bezzia.com