Publicidad
 
29/04/2021

Testigos de Jehová inundan la ciudad con conchas pintadas

Una familia interviene Viedma de esta manera, para llevar un mensaje de amor a la vida y al prójimo. Las piezas tienen en una de sus caras un dibujo con un versículo bíblico y en la parte interior un número de teléfono y una dirección web.
Testigos de Jehová inundan la ciudad con conchas pintadas
Testigos de Jehová inundan la ciudad con conchas pintadas

El número de teléfono que tienen las conchas marinas pertenece a Natalia,  quien junto a su marido Sandro y su hijo Diego se pusieron manos a la obra para llevar a la comunidad un mensaje de amor a la vida y al prójimo. Ellos son Testigos de Jehová y como ya no pueden recorrer la ciudad casa por casa, buscaron la forma de hacerlo en contexto de pandemia.

Natalia, contó a NoticiasNet que ellos son “testigos de Jehová y como tales, buscamos cumplir con el mandato de Jesús, de llevar buenas noticias a las personas”.

“Somos tres, mi esposo Sandro que tiene 51 años, mi hijo Diego con 15 años, y yo con 46 años. Fue una iniciativa familiar como Testigo de Jehová y siguiendo las enseñanzas de Jesús, que dijo que en Hechos 20:35 hay mas felicidad en dar que en recibir" reveló.

“En estos tiempos de pandemia tuvimos que modificar la forma de mostrar el amor a la vida y al prójimo, ya no lo hacemos de casa en casa, lo hacemos por medios seguros como llamadas telefónicas y cartas”, continuó.

Luego, explicó que la idea surgió “de poder ayudar a las familias con pasajes bíblicos que nos han ayudado a nosotros mismos y poder guiar a las familias a este sitio (JW.ORG)  dónde encontramos información bíblica”.

“Pensamos en utilizar caracoles que trajimos del puerto de San Antonio como una forma de animar, consolar, fortalecer a las familias, debido a lo que está pasando a nivel mundial, dibujamos los caracoles y les ponemos pasaje de la biblia, como por ejemplo Apocalipsis 21:4; llevando así esperanza”, agregó.

“Pusimos manos a la obra, buscamos  horario que no anden muchas personas, para cuidarnos, y los dejamos en distintos lugares como el hospital, zona céntrica, plaza, parada de micro. El amor a Jehová y al prójimo nos motiva a seguir ayudando; aún más en estos tiempos, mediante esta iniciativa”, siguió.

Finalmente, sostuvo que puso su número de celular “para brindar confianza a la comunidad y también pusimos un sitio (JW.ORG) que me ha ayudado a encontrar respuestas a muchas preguntas, y sobrellevar difíciles situaciones personales.