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“Me sostiene escribir para infancias reales”

Leomarys Ñañe

Un libro cómplice que habla de libros

 

 

“El Libro Rojo” es una publicación hecha a cuatro manos, con un texto que conecta e imágenes que generan complicidad, sobre todo si sos de la Comarca Viedma - Patagones.

 

Estamos ante un texto universal, porque la amistad, el amor, la maternidad, la injusticia y  la ausencia,  así lo son. Y local, porque los guiños con nuestra provincia le dan originalidad escenográfica en cada trazo.

 

Hoy en Musas recorreremos las motivaciones de Cintia Ubeda, escritora, actriz y bailarina y Eugenia Alonso, diseñadora gráfica, ilustradora y docente; ellas con amplia experiencia en sus áreas son autoras de un libro que tiene tanta fuerza como el color que lo describe.

 

 

¿De qué va "El Libro Rojo”?

 

C: Es la historia de Nacho, un niño que descubre los libros de una manera muy particular en una biblioteca durante un concierto de guitarra cuando es muy chiquito. Toma un libro que no debe sacar y rompe con el orden, porque según la bibliotecaria  “El Libro Rojo” no es para su edad, reclamando a la madre que se haga cargo de su hijo.

 

E: Así comienza el libro. La madre de Nacho lo acompaña en este proceso y trata de saciar su sed de libros, porque él aprende y comprende el mundo a través de los libros, eso lo hace diferente al resto de los niños de la escuela. Nosotras nos sentimos identificadas con Nacho, porque también creamos nuestro mundo a través de los relatos, de las imágenes, de los textos.

 

¿Cómo fue el proceso creativo en esta co-autoría?

 

C: Yo lo fui escribiendo y tenía que encontrar a alguien que contara lo que yo no cuento a través de la imagen. Conocía el trabajo de Eugenia y me dije, “este tiene que ser con ella” ¡y así fue!. Lo bueno que tiene el libro álbum es que no necesita las descripciones, todo vos lo ves a través del otro relato que está en la imagen. Eugenia no viene a sostener mi libro con su imagen sino que viene a sumarle significado con todo el trabajo que aporta, desde el color, la estética, las texturas, los trazos, es una nueva manera de contar historias también. Todo lo que ella hizo fue magnífico, después lo fuimos armando juntas.

 

E: Sí, fue un proceso conjunto y por momentos había un montón de tiempo que no nos encontramos porque cada una trabajaba en lo suyo.  A veces las ilustraciones llevan bastante tiempo. Las redes sociales ayudan, por whatsapp yo le iba mandando imágenes de cómo iba. El libro está pensado y está editado desde el diseño. El texto está escrito a mano,  o sea lo escribí junto con las ilustraciones (no es que esta no es una tipografía digamos), así se fue componiendo cada página para que tuviera contraste, ritmo entre la imagen y el texto, entre negros y blancos, espacio vacío y espacio lleno, entonces así fuimos componiendo cada página en relación a la  imagen y texto, entre las dos.

 

 

¿Cómo fue el trabajo de visibilizar historias rionegrinas contadas por autoras de la Comarca?

 

E: Está bueno que empiecen a surgir relatos desde lo local. Nosotras no explicitamos nombres, pero desde la imagen buscamos que haya alguna reminiscencia de esos lugares de la costa del río, del aire, del viento, como que hay datos tanto en el texto como en la imagen acerca de lo patagónico,  también del caminar, de las manzanas y sus cosechas.

 

C : Hay como una complicidad desde el lenguaje, desde lo que te cuenta, esto de las cosechas de manzanas y también desde lo que Euge muestra con la imagen. El lector de rionegro lo va a leer, lo va a mirar, lo va a sentir y  va a decir “ahí estoy yo, este es mi lugar”. Creo que esta apropiación es la complicidad con nuestro lector rionegrino. No nos da lo mismo escribir para el mundo y universalmente que poner a nuestra lanchita y el yuyito que crece entre una baldosa y la otra en Patagones, tiene que ver con eso.

 

E: Hay una complicidad con el rionegrino, con la imagen y con algunas palabras. Está bueno porque eso también le da originalidad y este libro ( puesto en un contexto nacional e internacional) tiene una identidad bien de acá,  porque hay elementos que son únicos de este espacio y  lugar.

 

¿Qué significa escribir para infancias reales?

 

C: Pensar en ¿qué pasa con las infancias? ¿con los hijos de los trabajadores golondrina?. A mí no me da lo mismo hablar de infancias felices, porque no son infancias felices. Las infancias son personas, tenemos cosas muy felices y cosas muy tristes. Yo prefiero comprometerme con esa infancia y venderte un mundo que hable de vos, que te sirva para reflexionar a vos y a todos.

 

Nacho tiene algo divertido pero no puedo tratar de entretener con la literatura y eso también es lo que me gusta del trabajo de Euge, que no pretende hacer cosas hermosísimas sino que hace cosas reales. Vos ves el dibujo de Mariana y es una nena real, ves a Nacho y se te rompe el corazón ver lo hermoso que es, lo real que es. Creo que como escritora nada me sostiene más que escribir para infancia reales.

 

 

¿Cómo dialoga la imagen con el texto en un libro con distintas capas de lectura?

E: Un libro de estas características se puede abordar de distintas maneras, puede leerse desde atrás para adelante, pueden surgir nuevos cuentos con las imágenes. Está bueno el  libro álbum porque sirve como disparador para que el adulto, que está acompañando al niño, también pueda crear historias.

 

“Nosotras trabajamos para la infancia”

 

 

En la presentación de “El Libro Rojo” distintos niños y niñas de la comarca fueron protagonistas con un repertorio musical que compartieron con el público,  acompañados por familiares, amigos y docentes,  la voz a las infancias rionegrinas se hizo escuchar.

 

Durante la actividad, la publicación fue declarada de Interés Educativo, Social y Cultural por el Concejo Deliberante de Viedma. Hasta el momento, el libro ya fue presentado en la 35° Feria del Libro de Gaiman Chubut y en la Feria Internacional del Libro de Comodoro Rivadavia.

 

“El Libro Rojo” es el primer libro para infancias publicado por autoras de la Comarca en más de 20 años, forma parte de la colección Pájaros Celestes del Fondo Editorial Rionegrino.

 

Nuevamente la literatura infantil rionegrina toma fuerza, siguiendo el legado de grandes autoras de la Comarca como María Cristina Casadei, Graciela Lago, Blanca Negri y Yolanda Garrafa.

 

 

Fotos: Daniel Idiarte / Leomarys Ñañe

 

 

 

 

 

 

 

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“Me sostiene escribir para infancias reales”

Un libro cómplice que habla de libros

 

 

“El Libro Rojo” es una publicación hecha a cuatro manos, con un texto que conecta e imágenes que generan complicidad, sobre todo si sos de la Comarca Viedma - Patagones.

 

Estamos ante un texto universal, porque la amistad, el amor, la maternidad, la injusticia y  la ausencia,  así lo son. Y local, porque los guiños con nuestra provincia le dan originalidad escenográfica en cada trazo.

 

Hoy en Musas recorreremos las motivaciones de Cintia Ubeda, escritora, actriz y bailarina y Eugenia Alonso, diseñadora gráfica, ilustradora y docente; ellas con amplia experiencia en sus áreas son autoras de un libro que tiene tanta fuerza como el color que lo describe.

 

 

¿De qué va "El Libro Rojo”?

 

C: Es la historia de Nacho, un niño que descubre los libros de una manera muy particular en una biblioteca durante un concierto de guitarra cuando es muy chiquito. Toma un libro que no debe sacar y rompe con el orden, porque según la bibliotecaria  “El Libro Rojo” no es para su edad, reclamando a la madre que se haga cargo de su hijo.

 

E: Así comienza el libro. La madre de Nacho lo acompaña en este proceso y trata de saciar su sed de libros, porque él aprende y comprende el mundo a través de los libros, eso lo hace diferente al resto de los niños de la escuela. Nosotras nos sentimos identificadas con Nacho, porque también creamos nuestro mundo a través de los relatos, de las imágenes, de los textos.

 

¿Cómo fue el proceso creativo en esta co-autoría?

 

C: Yo lo fui escribiendo y tenía que encontrar a alguien que contara lo que yo no cuento a través de la imagen. Conocía el trabajo de Eugenia y me dije, “este tiene que ser con ella” ¡y así fue!. Lo bueno que tiene el libro álbum es que no necesita las descripciones, todo vos lo ves a través del otro relato que está en la imagen. Eugenia no viene a sostener mi libro con su imagen sino que viene a sumarle significado con todo el trabajo que aporta, desde el color, la estética, las texturas, los trazos, es una nueva manera de contar historias también. Todo lo que ella hizo fue magnífico, después lo fuimos armando juntas.

 

E: Sí, fue un proceso conjunto y por momentos había un montón de tiempo que no nos encontramos porque cada una trabajaba en lo suyo.  A veces las ilustraciones llevan bastante tiempo. Las redes sociales ayudan, por whatsapp yo le iba mandando imágenes de cómo iba. El libro está pensado y está editado desde el diseño. El texto está escrito a mano,  o sea lo escribí junto con las ilustraciones (no es que esta no es una tipografía digamos), así se fue componiendo cada página para que tuviera contraste, ritmo entre la imagen y el texto, entre negros y blancos, espacio vacío y espacio lleno, entonces así fuimos componiendo cada página en relación a la  imagen y texto, entre las dos.

 

 

¿Cómo fue el trabajo de visibilizar historias rionegrinas contadas por autoras de la Comarca?

 

E: Está bueno que empiecen a surgir relatos desde lo local. Nosotras no explicitamos nombres, pero desde la imagen buscamos que haya alguna reminiscencia de esos lugares de la costa del río, del aire, del viento, como que hay datos tanto en el texto como en la imagen acerca de lo patagónico,  también del caminar, de las manzanas y sus cosechas.

 

C : Hay como una complicidad desde el lenguaje, desde lo que te cuenta, esto de las cosechas de manzanas y también desde lo que Euge muestra con la imagen. El lector de rionegro lo va a leer, lo va a mirar, lo va a sentir y  va a decir “ahí estoy yo, este es mi lugar”. Creo que esta apropiación es la complicidad con nuestro lector rionegrino. No nos da lo mismo escribir para el mundo y universalmente que poner a nuestra lanchita y el yuyito que crece entre una baldosa y la otra en Patagones, tiene que ver con eso.

 

E: Hay una complicidad con el rionegrino, con la imagen y con algunas palabras. Está bueno porque eso también le da originalidad y este libro ( puesto en un contexto nacional e internacional) tiene una identidad bien de acá,  porque hay elementos que son únicos de este espacio y  lugar.

 

¿Qué significa escribir para infancias reales?

 

C: Pensar en ¿qué pasa con las infancias? ¿con los hijos de los trabajadores golondrina?. A mí no me da lo mismo hablar de infancias felices, porque no son infancias felices. Las infancias son personas, tenemos cosas muy felices y cosas muy tristes. Yo prefiero comprometerme con esa infancia y venderte un mundo que hable de vos, que te sirva para reflexionar a vos y a todos.

 

Nacho tiene algo divertido pero no puedo tratar de entretener con la literatura y eso también es lo que me gusta del trabajo de Euge, que no pretende hacer cosas hermosísimas sino que hace cosas reales. Vos ves el dibujo de Mariana y es una nena real, ves a Nacho y se te rompe el corazón ver lo hermoso que es, lo real que es. Creo que como escritora nada me sostiene más que escribir para infancia reales.

 

 

¿Cómo dialoga la imagen con el texto en un libro con distintas capas de lectura?

E: Un libro de estas características se puede abordar de distintas maneras, puede leerse desde atrás para adelante, pueden surgir nuevos cuentos con las imágenes. Está bueno el  libro álbum porque sirve como disparador para que el adulto, que está acompañando al niño, también pueda crear historias.

 

“Nosotras trabajamos para la infancia”

 

 

En la presentación de “El Libro Rojo” distintos niños y niñas de la comarca fueron protagonistas con un repertorio musical que compartieron con el público,  acompañados por familiares, amigos y docentes,  la voz a las infancias rionegrinas se hizo escuchar.

 

Durante la actividad, la publicación fue declarada de Interés Educativo, Social y Cultural por el Concejo Deliberante de Viedma. Hasta el momento, el libro ya fue presentado en la 35° Feria del Libro de Gaiman Chubut y en la Feria Internacional del Libro de Comodoro Rivadavia.

 

“El Libro Rojo” es el primer libro para infancias publicado por autoras de la Comarca en más de 20 años, forma parte de la colección Pájaros Celestes del Fondo Editorial Rionegrino.

 

Nuevamente la literatura infantil rionegrina toma fuerza, siguiendo el legado de grandes autoras de la Comarca como María Cristina Casadei, Graciela Lago, Blanca Negri y Yolanda Garrafa.

 

 

Fotos: Daniel Idiarte / Leomarys Ñañe

 

 

 

 

 

 

 

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