2026-10-23

El Niño pone en alerta a Viedma por la capacidad de desagüe ante lluvias intensas

La participación del Municipio, en una jornada provincial sobre el fenómeno climático, vuelve a poner el foco en los desafíos de una ciudad que este año registró precipitaciones intensas en períodos cortos.

La posibilidad de que El Niño influya en el comportamiento de las precipitaciones durante los próximos meses mantiene en alerta a los organismos encargados de la prevención.

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En Viedma, donde las lluvias intensas registradas durante este año provocaron anegamientos y dificultades para evacuar el agua en distintos sectores, la atención está puesta en la preparación de la ciudad ante eventuales contingencias climáticas.

El tema formó parte de una jornada informativa realizada el jueves 22 de octubre en el Salón Gris de Casa de Gobierno, con la participación de autoridades provinciales, representantes de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) e intendentes. Por la Municipalidad de Viedma asistieron el secretario de Servicios, Espacio Público y Ambiente, Juan Ignacio Casadei, y el subsecretario de Protección Ciudadana, Norberto Domínguez.

El encuentro permitió intercambiar información sobre el fenómeno de El Niño, sus posibles efectos y las medidas necesarias para fortalecer la prevención. La participación municipal se enmarca en las tareas que se desarrollan tanto para mantener los sistemas de desagüe como para monitorear las alertas meteorológicas y transmitir recomendaciones a la población.

Las lluvias de marzo expusieron las dificultades

La preocupación tiene antecedentes concretos en la capital rionegrina. El 12 de marzo, una intensa lluvia dejó un acumulado superior a los 60 milímetros en pocas horas y generó anegamientos en distintos sectores. La situación estuvo condicionada por la cantidad de agua caída en un período breve y por la marea alta del río Negro, que dificultó el drenaje natural.

Durante esa jornada, las siete estaciones de bombeo de la ciudad funcionaron con normalidad, según informó el Municipio, mientras cuadrillas de Servicios Públicos y personal de Defensa Civil realizaron recorridas, controles y tareas de asistencia.

El episodio mostró que la capacidad de respuesta no depende únicamente del funcionamiento de los equipos, sino también de la intensidad de las precipitaciones, las condiciones del río y las características de la infraestructura urbana.

Cuando una gran cantidad de agua se concentra en poco tiempo, el sistema debe responder a una demanda que puede superar su capacidad de evacuación inmediata.

La geografía y la infraestructura, dos factores determinantes
Viedma presenta condiciones particulares para el escurrimiento del agua. Su topografía relativamente plana, la cercanía del río Negro y las variaciones de la marea pueden dificultar el drenaje natural, especialmente cuando coinciden precipitaciones intensas y niveles elevados del río.

En esos escenarios, las subestaciones de bombeo adquieren un papel central, ya que permiten impulsar el agua hacia los canales de desagüe cuando las condiciones no favorecen su evacuación por gravedad. La capacidad de los conductos, los sumideros y los canales también incide en la velocidad con la que el agua puede salir de los sectores afectados.

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El comportamiento de las lluvias plantea, además, un desafío para una infraestructura que debe responder a las características actuales de la ciudad y a las exigencias de los episodios meteorológicos.

Una precipitación prolongada, pero de baja intensidad, no genera necesariamente las mismas dificultades que una tormenta que descarga un volumen importante de agua en pocos minutos.

Por eso, además de las tareas de mantenimiento, la planificación urbana y la evaluación de la capacidad del sistema pluvial forman parte de los desafíos para mejorar la respuesta ante lluvias intensas.

Mantenimiento y alertas para anticiparse

Desde la Municipalidad se realizan tareas periódicas de limpieza de sumideros y bocas de tormenta, junto con el mantenimiento y el repaso de las estaciones de bombeo.

El objetivo es sostener el funcionamiento de los sistemas de evacuación y reducir los riesgos cuando se presentan precipitaciones importantes.

En paralelo, el área de Protección Ciudadana sigue las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y la AIC para comunicar información y recomendaciones a los vecinos. Ante estos avisos, se aconseja evitar desplazamientos innecesarios durante las tormentas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y mantenerse informado por los canales oficiales.

Cuando el nivel de riesgo es mayor, las recomendaciones pueden incluir la suspensión de actividades y la permanencia en lugares seguros, de acuerdo con las indicaciones de los organismos competentes.

Qué anticipan los pronósticos sobre El Niño

El Servicio Meteorológico Nacional informó en septiembre que existía una probabilidad del 100 % de que la fase de El Niño se mantuviera durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026.

A su vez, la perspectiva climática para octubre, noviembre y diciembre contempla mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en distintos sectores del centro y este del país, incluido el noreste de la Patagonia.

Estas proyecciones describen tendencias para períodos de varios meses y no permiten anticipar por sí solas la fecha, la intensidad ni el lugar de una tormenta específica. Para conocer el riesgo inmediato, es necesario seguir los pronósticos de corto plazo y las alertas oficiales.

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En ese marco, la participación de Viedma en la jornada provincial adquiere relevancia por la necesidad de articular información y prevención frente a escenarios cambiantes.

Para la ciudad, el desafío es sostener el mantenimiento de los sistemas existentes, fortalecer la comunicación con la población y evaluar las necesidades de infraestructura para responder a las exigencias de las lluvias intensas.

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