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16/10/2026

El fenómeno del Niño en el norte de la Patagonia: "Hay que estar atentos, pero no alarmarse innecesariamente"

Explicaron por qué están aumentando las lluvias en la región, qué pasará hacia el verano y desmintieron los pronósticos catastrofistas de las redes sociales.
Mientras el este rionegrino acumula agua clave para las pasturas, el climatólogo advirtió sobre las zonas donde sí podrían darse eventos severos hacia fin de año. Foto: Archivo de NoticiasNet.
Mientras el este rionegrino acumula agua clave para las pasturas, el climatólogo advirtió sobre las zonas donde sí podrían darse eventos severos hacia fin de año. Foto: Archivo de NoticiasNet.

Días grises, sol escaso, mayor frecuencia de precipitaciones y una sensación térmica fresca que no termina de despegar hacia el clima primaveral. La postal meteorológica que atraviesa el este de Río Negro y el norte de la Patagonia despierta interrogantes entre los vecinos y alimenta cadenas de alertas en redes sociales que anticipan un verano complejo.

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Para echar luz sobre el panorama actual y lo que vendrá, el licenciado en Ciencias Meteorológicas Germán Heinzenknecht dialogó con Radio Noticias (105.5 MHz) en el programa Tocá Madera, donde dejó un mensaje claro: el escenario responde a la dinámica del fenómeno del Niño, beneficia a los campos y a la reserva de agua, y no debe compararse con los eventos extremos que sufren otras regiones del país.

Una “sobreoferta” de humedad que beneficia al campo

Al analizar la continuidad de tiempo nublado y húmedo, Heinzenknecht explicó que responde a un patrón macroclimático.

“El fenómeno del Niño genera una distribución de humedad mucho más potente desde el sur de Brasil. Cuando hay viento del noreste, esa humedad recircula hacia la región pampeana y llega al norte de la Patagonia”, señaló.

Si bien reconoció que la población del este rionegrino no está habituada a esta escasez de sol, remarcó las consecuencias positivas para el sector productivo: “Las pasturas del este de Río Negro están en muy buenas condiciones gracias a esta sobreoferta de precipitaciones. Es una ganancia de agua muy favorable para el desarrollo de la actividad”.

Asimismo, destacó que las abundantes nevadas en la cordillera de Neuquén y la alta montaña garantizarán una excelente oferta de agua para toda la zona semiárida durante los meses estivales, un alivio para la administración hídrica regional.

Redes sociales, alarmismo y la diferencia con el Litoral

Frente a las versiones que circulan en plataformas digitales advirtiendo sobre desbordes e inundaciones severas para noviembre, el meteorólogo fue categórico al pedir cautela y desmitificar esos discursos.

“Sáquense de la cabeza eso. No podemos estar pensando que en el norte de la Patagonia va a llover como en el Litoral, donde están cerradas las Cataratas del Iguazú. No hay que asociar lo que pasa allá con lo que puede suceder en Río Negro o Neuquén”, enfatizó Heinzenknecht.

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No obstante, aclaró que hacia el oeste de la región o en zonas de cordillera sí podrían registrarse tormentas intensas de corta duración entre noviembre y diciembre.

Por ello, instó a no guiarse por rumores y seguir exclusivamente las informaciones oficiales: “Hay que estar atentos a lo que va generando el Servicio Meteorológico Nacional con sus alertas y avisos de corto plazo, actuar en consecuencia, pero no alarmarse innecesariamente”.

¿Qué esperarle al clima en el verano?

Respecto a las temperaturas, el especialista explicó que el frío no se debe a madrugadas heladas sino a la baja insolación provocada por los cielos cubiertos, lo que mantiene las marcas máximas muy acotadas para la época.

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Hacia adelante, proyectó un progresivo retorno a los valores habituales de la zona: “A medida que vayamos creciendo en temperaturas en diciembre y enero, posiblemente volvamos a un régimen de precipitaciones un poco más normal en el este de Río Negro. Salvando eventos puntuales a monitorear, no es una mala temporada para la zona productiva ni para la administración del agua”.

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