El dilema de los menores en la noche de Viedma: proponen definir qué hacer con la diversión adolescente
La nocturnidad juvenil es uno de los temas que atraviesan la organización de los festejos de los adolescentes en Viedma. Las restricciones para ingresar a determinados locales nocturnos y la necesidad de contar con espacios de encuentro llevan a los jóvenes a organizar actividades propias en fechas especiales del calendario escolar.
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Entre esas celebraciones se encuentran el Último Primer Día, el último día de clases y el cierre de las vacaciones de invierno. En muchos casos, los encuentros se desarrollan en espacios públicos, lo que plantea interrogantes vinculados con la prevención, la seguridad y las condiciones en las que se realizan.
La situación también abre una discusión sobre las alternativas recreativas que ofrece la ciudad a los menores de 18 años y sobre el marco normativo que regula el funcionamiento de los locales nocturnos. El desafío consiste en analizar las condiciones existentes y evaluar qué respuestas pueden construirse desde el Estado y la comunidad.
Sobre esta cuestión, el subsecretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Viedma, Juan Manuel Chironi, en diálogo con Radio Noticias, consideró que es necesario avanzar en una discusión sobre la nocturnidad y las opciones disponibles para los adolescentes.
"Hay algo ahí que tiene que ver con los jóvenes y la nocturnidad de los últimos tiempos, que es un debate que hay que afrontar", manifestó.
En ese sentido, vinculó la organización de festejos alternativos con las restricciones que enfrentan los menores de edad para ingresar a los locales bailables. "Hay una imposibilidad de ingresar a locales nocturnos cuando tenés menos de 18 años. Allí hay un entramado normativo de distintas ordenanzas que incluso se han superpuesto", explicó.
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A partir de ese escenario, Chironi señaló que los adolescentes comenzaron a generar sus propios encuentros en diferentes momentos del año. "Ante esa imposibilidad de ir al boliche, como pasaba en otras generaciones, ellos se van generando distintos eventos: el último día de las vacaciones de invierno, el último día de clases, el primer día de clases», detalló.
Para el funcionario, estas experiencias deben ser consideradas al momento de discutir las políticas vinculadas con la juventud y la utilización de los espacios públicos. En ese marco, sostuvo que el debate no debería limitarse a la prevención durante los festejos, sino que también tendría que contemplar las alternativas de entretenimiento nocturno que existen en la ciudad.
"Creo que hay que complementarlo y hay que aprovechar esta oportunidad para trabajar con ellos y ellas la cuestión de la nocturnidad y ver en el horizonte qué es lo que nuestra comunidad quiere hacer al respecto", planteó.
Chironi también comparó las condiciones de seguridad de los locales bailables con las de los encuentros que se desarrollan en espacios abiertos. Según explicó, los establecimientos nocturnos cuentan con personal capacitado, cámaras de vigilancia y adicionales policiales, entre otras medidas.
"Es un ambiente que tiene determinadas ventajas por sobre el espacio público", afirmó.
En ese contexto, el subsecretario consideró que la discusión requiere analizar las condiciones en las que se desarrollan las actividades juveniles y las respuestas que puede ofrecer la comunidad.