2026-10-13

Una mediación judicial dio lugar a un acuerdo inédito por cuota alimentaria

Con los cambios, a partir del diálogo antes que un juicio, se reorganizó una vida familiar en Viedma.

Una familia encontró en la mediación judicial en esta ciudad un espacio para reorganizar la cuota alimentaria de una niña, a partir de los cambios en la situación económica de sus integrantes, en el marco de un contexto preocupantes.

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El padre había comenzado un nuevo trabajo y todavía estaba en período de prueba. Además, tenía otros tres hijos a su cargo. Hasta ese momento, el abuelo y la abuela paternos también contribuían a la manutención de la niña mediante aportes mensuales equivalentes a un porcentaje de sus respectivos ingresos.

Ante este escenario, la madre, el padre y los abuelos pudieron dialogar, comprender las posibilidades económicas de cada uno y alcanzar un acuerdo que priorizara las necesidades de la niña, sin necesidad de iniciar un juicio.

El encuentro se realizó en el Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (Cimarc) que funciona en Periodistias Argentinos y Moreno de Viedma, un ámbito del Poder Judicial que permite resolver diferencias mediante el diálogo y la búsqueda de soluciones consensuadas.

 La principal modificación fue asumida por el abuelo paterno, quien aceptó aumentar su contribución mensual en más de un 50%. El nuevo porcentaje también se aplicará sobre el aguinaldo.  Como parte de esta reorganización familiar, la mamá también aceptó que la abuela paterna dejara de realizar el aporte que tenía establecido. Con el nuevo convenio, esa obligación quedó sin efecto.

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El diálogo permitió que todos comprendieran las circunstancias económicas de los demás y buscaran una distribución de las responsabilidades que resultara posible de cumplir. La solución no se limitó a modificar los aportes de los abuelos, sino que también incluyó compromisos concretos de la madre y el padre para atender otras necesidades de su hija.

Ambos acordaron compartir por mitades los gastos extraordinarios de salud que no estuvieran cubiertos por el servicio público y los gastos del inicio de clases, como útiles y materiales escolares. También definieron una manera sencilla de organizar esos pagos.

Otro de los compromisos asumidos por el padre fue incorporar a su hija a la obra social cuando lograra estabilidad laboral y pudiera acreditar su cobertura. La mamá, por su parte, se comprometió a facilitar la documentación necesaria para realizar el trámite.

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