“Acá no pasa nada”: un archivo familiar permitió reconstruir la visita del dictador Videla a Viedma
La Casona de Derechos Humanos “Bachi Chironi” fue escenario este jueves de una jornada vinculada a la memoria y la historia reciente de la comarca, que incluyó la reinauguración de muestras y la presentación de “Acá No Pasa Nada”, un documental producido por el Laboratorio de Contenidos Digitales de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).
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La actividad se desarrolló en el marco de los 50 años de La Noche de los Lápices y reunió propuestas vinculadas con la recuperación de historias de la última dictadura cívico-militar en la región.
Desde las 18 se reinauguró la instalación del anuario del colectivo Patagonia Rebelde, que permanecerá en la Casona hasta octubre, y también volvió a presentarse la muestra “Acá Están”, de la Asociación de Familiares y Víctimas del Terrorismo de Estado de Río Negro.
A las 19 llegó el momento central de la jornada con la proyección de la versión final de “Acá No Pasa Nada”, dirigida por Sebastián Labaronne y producida por Pablo Degliantoni.
En diálogo con NoticiasNet, Degliantoni explicó que el proyecto surgió a partir de una propuesta de trabajo dentro del Laboratorio de Contenidos Digitales de la UNRN, que buscaba producir un contenido relacionado con los 50 años del golpe cívico-militar de 1976.
“Queríamos producir un contenido en el marco de los 50 años del golpe cívico militar 76-83. Ahí, en una charla de trabajo, lluvia de ideas, propuse revisar el material de mi viejo”, contó.
Ese archivo pertenecía a su padre, Abel Degliantoni, fotógrafo que desarrolló parte de su actividad profesional en la provincia durante los años de la dictadura y que registró, entre otros acontecimientos, la visita de Videla a Viedma y Carmen de Patagones durante los festejos por el bicentenario de las ciudades, en abril de 1979.
La revisión permitió encontrar una secuencia de negativos correspondientes a aquella visita. Ese material se convirtió en el punto de partida para construir el documental y abrió una línea vinculada con el trabajo de los periodistas y fotógrafos de la zona durante la dictadura.
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“Ahí encontramos el hilo narrativo que, unido a la idea de incluir relatos de periodistas de la zona, nos permitiría plantear cómo era crear imágenes y trabajar en los medios en ese contexto”, explicó Pablo.
A partir de allí comenzó un proceso de entrevistas que fue ampliando el relato inicial. Las fotografías de Abel fueron utilizadas durante los encuentros con distintos entrevistados y, según explicó el productor, esas imágenes permitieron identificar personas, situaciones y nuevos testimonios.
“Cuando mostrábamos las fotos de Abel a cada entrevistado se abría una nueva puerta de análisis y surgían nombres para continuar las entrevistas”, relató su hijo.
Entre esos recorridos apareció también la fotografía de Videla junto al entonces obispo de Viedma, Miguel Esteban Hesayne, que llevó al equipo hacia nuevos testimonios y líneas de investigación. La búsqueda incorporó además registros de la vida cotidiana de la Comarca y las experiencias de quienes habían estado presentes durante aquella visita.
El documental sumó posteriormente otro archivo de importancia. Degliantoni encontró entre sus materiales de video un archivo en formato AVI que había recibido años atrás del reconocido periodista local Galo Martínez. Se trataba del registro oficial de la visita de Videla.
“Ese material llegó para ordenar el relato en un contrapunto muy interesante porque la locución en off de ese film oficialista, que describe el éxito y la algarabía del pueblo ante los festejos y la presencia del dictador, contrasta con los testimonios que en cada caso dejan claro que en este pequeño rincón del sur sí pasaban cosas”, señaló Pablo.
La primera versión del trabajo fue presentada el 22 de abril, durante el aniversario de las ciudades de Viedma y Carmen de Patagones. En aquella oportunidad se exhibió un avance de 43 minutos en la UNRN.
El proceso continuó después de esa primera presentación, con nuevas entrevistas y líneas narrativas. Entre ellas se incorporó la historia de Cristina Cévoli, compañera de Eduardo “Bachi” Chironi, y el vínculo de la actual Casona de Derechos Humanos con aquellos años, a partir de los aportes de Oscar Meilán.
También se convocó a vecinos de la comarca para que aportaran sus propios recuerdos sobre la visita de Videla y los festejos de 1979.
“Fuimos buscando ampliar todo lo posible dentro de los parámetros iniciales”, explicó Degliantoni. Finalmente, la película alcanzó una duración de aproximadamente 70 minutos.
La versión final fue presentada al Festival Audiovisual Bariloche y quedó seleccionada para integrar la Competencia Patagónica Binacional de Largometrajes del FAB 2026, que se desarrollará entre el 21 y el 27 de septiembre.
Para Degliantoni, una parte central del recorrido de la película está relacionada con la conservación del archivo de su padre. Explicó que años atrás había comenzado a revisar sus negativos para trabajar en un proyecto de su tesis de maestría, titulada “Instantes, la memoria sensible a la luz”. Fue en ese proceso cuando encontró las imágenes de la visita de Videla.
Tiempo después, una conversación con un periodista que había trabajado en la zona durante aquellos años aportó otro elemento sobre el destino de los archivos de la época.
“Un día en Roca, trabajando, me cruzo con un viejo periodista que me cuenta que al finalizar la dictadura en Viedma mandan a quemar documentos y fotos. Yo le pregunto a Abel y me dice: ‘Puede ser, no sé... Lo que sí sé es que yo tengo los negativos’”, relató.
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El archivo de Abel Degliantoni contiene además registros de distintas dimensiones de la vida de la comarca durante las décadas de 1970 y 1980, incluyendo acontecimientos sociales, políticos, deportivos y culturales.
“Esas historias están inmortalizadas en el archivo de Abel”, sostuvo Pablo Degliantoni.
La trayectoria de ese archivo también fue reconocida recientemente en la Legislatura de Río Negro, donde Abel Degliantoni recibió un reconocimiento por su trabajo fotográfico. En esa oportunidad, el reconocimiento fue recibido por su hijo, debido a que el fotógrafo se encontraba de viaje.