Llegó a El Cóndor buscando progresar: la historia de una mujer que vive en un camping con su familia
En busca de un futuro mejor, María Eva Rubillar no lo pensó dos veces y dejó su Carlos Casares natal para instalarse en el balneario El Cóndor. Con una mano atrás y otra adelante, recorrió los casi 700 kilómetros sin mucho más que lo puesto, pero con una valija cargada de ilusiones.
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Llegó hace poco más de una semana con tres de sus cuatro hijos y su mirada está puesta en el progreso. En una charla con NoticiasNet, habló de lo que la motivo elegir este lugar, sus ganas de trabajar, la adaptación y cómo fue recibida por los vecinos.
“Elegí este lugar porque mi mamá nació en Patagones y un tiempo vivió en El Cóndor. Ella ya falleció, pero el balneario lo conocí por ella; siempre me resultó un lugar divino, hermoso para vivir. Estoy enamorada de este lugar y, además, porque viven mis hermanos, eso genera contención también”, contó.
Sobre cómo era su vida en la ciudad bonaerense de Casares, dio a conocer: “Era complicada, sobre todo porque no había trabajo. Soy mamá soltera, estoy enfocada en mis tres hijos, quiero progresar y salir adelante con ellos, como familia. Esto es empezar de cero, pero con muchas ganas de laburar”.
“De mis hijos, el más grande se quedó en Buenos Aires. Los otro tres todavía no están escolarizados, porque recién llegamos, me estoy acomodando, pero el deseo es que lo antes posibles puedan arrancar la escuela. Por suerte ya están adaptados y eso me deja tranquila…con decirte que ellos estaban más apurados que yo para venirnos. Además, acá nos recibieron bárbaro, eso te da tranquilidad”, recalcó.
Eva mencionó que no la estaban pasando bien y que con el padre de sus cuatro hijos no tiene relación. De un día para el otro se fue y no cumple desde lo económico ni mucho menos desde lo afectivo. “No hay relación, con decirle que a mis hijos les voy a cambiar el apellido, que lleven el mío”, contó.
Pasando a la cuestión laboral, Eva consiguió trabajo en una de las churrerías de El Cóndor, donde arrancará dentro de dos semanas. Su idea es poder desempeñarse en otras tareas, para tener un ingreso extra que le permita ese progreso que tanto anhela y que el dinero no sea solo para comer.
“Tengo experiencia en cuidar casas, limpiar casas, cuidar niños, en lo que es el comercio también, todo lo que es manejo de dinero, atención al público. No me dedico a una sola cosa, sino que me desempeño en varias. Tengo referencias y si hay algo que no sé, aprendo rápido”, resaltó.
Eva y sus hijos están viviendo en el camping Inalauquen. Allí le alquilaron un departamento. “La señora nos recibió muy bien, muy agradecida. La señora Silvia, que nos salvó, porque llegamos sin nada, así que nos alquiló el departamento y también nos prestó varias cosas, si no trajimos nada”.
Consultada sobre si necesita algo, no lo dudó: “Trabajo. Con eso me alcanza. Quiero trabajar”. Más allá de eso, todo lo que tiene es prestado. Por ende, si alguien le sobra muebles y todo lo que hace al armado de cero una casa, seguramente será bien recibido por ella.
Para los que necesiten de sus servicios laborales o hacerle donaciones, su teléfono es: 2395 46-7624.