2026-08-14

UN MENSAJE PARA EL FUTURO

La "cápsula del tiempo" que Viedma guardó bajo tierra y que nadie podrá abrir hasta el año 2100

Fue enterrada en el año 2000 con mensajes y recuerdos locales. Tienen que pasar 100 años para que el cofre vuelva a ver la luz.

Viedma tiene otro mensaje enterrado para el futuro. En agosto de 2000, durante los festejos por el 30° aniversario del Centro Municipal de Cultura, un grupo de vecinos y trabajadores de la institución reunió escritos, publicaciones, fotografías y otros elementos representativos de aquella época y los colocó dentro de una urna que fue enterrada en los jardines del edificio.

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La intención era que ese material atravesara un siglo y pudiera ser recuperado recién en 2100. De esta manera, quienes participaron de aquella iniciativa buscaban dejar a las generaciones futuras un testimonio de cómo era la ciudad, qué pensaban sus habitantes y cuáles eran sus expectativas al comenzar un nuevo milenio.

La historia adquiere una dimensión todavía mayor porque no es el único mensaje destinado al futuro que aparece vinculado con el Centro Cultural, ni con Viedma: en 1953, cuando todavía no existía esta casona, habría sido enterrada otra cápsula en las inmediaciones del edificio. En 2016, en el marco del Bicentenario de la Independencia, se creó Nuntius, una cápsula construida por la empresa Invap que reunió mensajes y materiales destinados a las generaciones futuras y que será abierta el 9 de julio de 2066.

Pero volviendo al material enterrado por los 30 años del Cultural, el contenido incluía un libro con testimonios de vecinos, publicaciones, ejemplares de diarios, materiales vinculados con la actividad cultural y otros elementos que fueron considerados representativos de la Viedma de aquel momento.

Entre esos materiales se encontraba un libro de actas de 114 páginas, en el que vecinos dejaron escritos, saludos y reflexiones durante la semana de actividades por el aniversario. La propuesta buscaba reunir distintas miradas sobre la ciudad y conservarlas para quienes vivieran en ella cien años después.

Trabajadores que participaron de aquella jornada recordaron además algunos detalles del enterramiento. La excavación se habría realizado en el sector del acceso principal del Centro Cultural, cerca de la puerta de ingreso, donde por entonces existía una estructura similar a una baranda o banco que era utilizada habitualmente por los chicos que concurrían a la institución.

Según esos recuerdos, la excavación alcanzó aproximadamente un metro y medio de profundidad. Allí se colocó una caja plástica hermética con los materiales reunidos y posteriormente se completó el sistema de protección para que el contenido pudiera permanecer allí durante décadas.

La escena quedó registrada en una fotografía de época. En ella se observa a un grupo de personas alrededor de la excavación mientras la urna era enterrada en los jardines del Centro Municipal de Cultura.

La investigación permitió además recuperar la publicación del diario Noticias de la Costa, del sábado 2 de septiembre de 2000, que documentó aquel momento bajo un título que resume el propósito de la iniciativa: "El testimonio de la ciudad para el siglo que viene".

Sobre ese título, la publicación llevaba una aclaración todavía más precisa: "La urna será abierta dentro de cien años".

La nota confirma que el enterramiento se concretó como parte de las actividades por el aniversario y detalla parte de los materiales que fueron colocados en el interior. También señala que el objetivo era conservar testimonios de los vecinos para que pudieran ser conocidos por quienes habitaran la ciudad un siglo más tarde. Ya pasaron 26 años desde que la urna fue enterrada. Faltan 74 para que se cumpla el plazo establecido.

Cuando llegue agosto de 2100, quienes abran aquella caja podrán encontrarse con una Viedma profundamente diferente de la ciudad que existía cuando fue enterrada. Los diarios, fotografías, escritos, libros y testimonios reunidos en el año 2000 podrán funcionar entonces como una ventana directa hacia aquella comunidad que comenzaba el nuevo milenio.

Las otras capsulas

En 1953, cuando todavía no existía el actual Centro Municipal de Cultura, habría sido enterrada otra cápsula en las inmediaciones del Monolito del 7 de Marzo. Su existencia surgió recientemente a partir de testimonios vinculados con la familia del entonces intendente Otto Lehner y de una fotografía histórica. Su ubicación exacta todavía no pudo determinarse y tampoco se conoce si tenía una fecha prevista para ser recuperada.

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Esa historia volvió a cobrar actualidad ante el inicio de las obras de ampliación y refuncionalización del Centro Municipal de Cultura. Las concejalas Vanessa Cacho Devincenzi y María Andría solicitaron que se preserve el sector ante la posibilidad de que aquella cápsula continúe enterrada en las inmediaciones del antiguo monolito.

Y existe una tercera experiencia, mucho más reciente. Se trata de Nuntius, la cápsula construida por Invap en el marco del Bicentenario de la Independencia. Fue cerrada en 2016 con mensajes y materiales destinados a las generaciones futuras y tiene una fecha de apertura establecida para el 9 de julio de 2066.

Por ahora, el mensaje enterrado en el Centro Cultural en el año 2000 sigue donde fue colocado. Todavía faltan 74 años para que Viedma pueda abrirlo y descubrir qué quería decirse a sí misma cuando comenzaba el siglo XXI.

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