Cuota alimentaria y salario mínimo: la herramienta que utilizó una jueza para resolver un caso
Un año y medio atrás se presentó ante la Unidad Procesal Nº 7 de Viedma, a cargo de la jueza de Familia N°7, María Laura Dumpé, una mujer a fin de solicitar el aumento de la cuota alimentaria a favor de su hija menor de edad. El padre de la criatura estaba pagando 20.000 pesos, monto que a su criterio quedaba irrisoria.
La madre fundó la petición en el crecimiento de su hija, el aumento del costo de vida y en la ausencia del progenitor en la crianza de la niña, a lo que se adiciona su vulnerabilidad económica y habitacional.
En este marco, recordó que, en algún momento, la abuela paterna abonó la prestación alimentaria con carácter subsidiario, sin embargo, pidió el cese de su obligación al tomar conocimiento del acuerdo entre los progenitores, a la vez que contó que sus escasos ingresos los obtiene del salario como empleada pública de la provincia, pero apenas le alcanza para atender los gastos de vivienda, impuestos y servicios. Por su parte, afirma que el accionado trabaja como obrero de la construcción y percibe ingresos suficientes para afrontar sus obligaciones parentales.
El caso está teñido -al parecer- de diferencias insalvables, pues desde el expediente surge que la relación sentimental no resultó fácil con el padre de la criatura. Es que la mujer rememoró que su vínculo atravesó desavenencias de pareja y situaciones de violencia vinculadas por parte de su entonces compañero. De esta forma, decidió cesar el vínculo definitivamente, a los pocos meses de vida de la niña.
También quedó plasmado que, sin perjuicio de instar la comunicación de su hija con la rama paterna, en la que intermediaba la abuela paterna, de forma abrupta dejaron de buscar a la pequeña a partir del festejo de los dos años de vida. Así es que está incomunicada con el progenitor de su hija desde hace tres años
A partir de estos trámites, se informó del endeudamiento de la mujer porque sus haberes no alcanzan a cubrir las necesidades básicas del hogar y de su hija, por lo tanto, se ve obligada a realizar otras ocupaciones informales para obtener ingresos. Si bien tiene un vehículo, cuando no tienen dinero para cargar combustible, realizan sus actividades caminando.
Por último, ante la inexistente asunción de responsabilidades por parte del hombre y familia extensa, ante el fallecimiento de los abuelos maternos, debe acudir a pagar horas de cuidado de la niña a terceras personas para poder trabajar a la tarde.
Poniendo en la balanza la situación y tomando en cuenta el derecho que le asiste a la niña, Dumpé hizo lugar a la demanda en su mayor extensión y aumentar la cuota alimentaria que deberá abonar mensualmente el padre en el valor de un Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), cuyo monto actual alcanza a 372.400 pesos.
Para el caso de denunciarse empleo formal del alimentante, la cuota alimentaria consistirá en la suma equivalente al 30 % de todos los ingresos que perciba, deducidos los descuentos de ley. Asimismo, el alimentante deberá abonar el 50 % de los gastos extraordinarios que se reclamen.