2026-08-04

Reclamo vecinal en Senderos del Antú: "Queremos vivir con dignidad”

Compraron sus terrenos hace más de una década con la promesa de contar con todos los servicios, pero aseguran que la realidad es muy distinta.

Un grupo de vecinos del barrio Senderos del Antú, ubicado sobre la Ruta Provincial 1, volvió a hacer público un reclamo que lleva años sin respuesta. Denuncian que viven sin agua potable, con calles prácticamente intransitables, instalaciones eléctricas precarias y sin la posibilidad de escriturar sus propiedades, una situación que los mantiene atados de pies y manos para conformar un consorcio y realizar mejoras.

Lee también: Muerte de Pablo Cifuentes: cómo sigue la investigación judicial

En diálogo con Radio Noticias, Valeria Lahetjuzan y Silvia Pereyra, dos de las vecinas afectadas, describieron un escenario que calificaron como "desesperante" y solicitaron que el Municipio intervenga para destrabar el conflicto.

En primera instancia, Silvia dijo a Frecuencia VyP: "Hace siete años que vivimos así. Se suponía que en breve íbamos a tener todos los servicios, luz, agua potable... pero la realidad es que nada de eso sucedió”.

Recordó que durante mucho tiempo debieron abastecerse con una instalación eléctrica provisoria. "Estuvimos colgados de la luz de obra, no porque quisiéramos, sino porque el desarrollador no hacía las obras que correspondían. Tuvimos cortocircuitos, quema de equipos y hasta riesgos de muerte”, comentó.

La vecina explicó que, pese a contar actualmente con medidores individuales, la infraestructura continúa siendo deficiente. "Vivimos de una forma muy precaria. Hay cables a la vista, postes en malas condiciones y todavía no tenemos hecha la obra de agua potable”.

Dos fallos favorables, pero sin solución

Hace cinco años, un grupo de propietarios decidió acudir a la Justicia. "Iniciamos un juicio para pedir la escritura y que se hagan los servicios. Ya tenemos dos sentencias favorables, pero el desarrollador apela constantemente para dilatar todo”.

Mientras el expediente continúa su curso, los vecinos aseguran que deben convivir con problemas cotidianos. "Hay días en que tenemos que dejar el auto y entrar caminando con botas porque las calles son un desastre”, mencionó.

"No lo hace ni nos deja hacerlo"

Según Valeria, la relación con el desarrollador está completamente rota. "Se perdió totalmente la credibilidad. La última reunión fue el año pasado y terminó de una manera lamentable”, subrayó y determinó: “Somos ciudadanos de Viedma y queremos vivir con dignidad”.

La vecina sostuvo que los propios habitantes intentan resolver algunos problemas, pero encuentran obstáculos. "Juntamos dinero entre algunos vecinos para mejorar la iluminación y la parte eléctrica, pero él corta cualquier trabajo que comenzamos. No lo hace ni nos deja a nosotros hacerlo”, lamentó.

Además, pidió que no se estigmatice la situación por tratarse de un barrio privado. "Existe la idea de que porque somos un barrio privado está todo bien. Nosotros no pedimos lujos; estamos reclamando servicios básicos como cualquier ciudadano”.

El pedido al Municipio

Las familias aseguran que no buscan un aporte económico, sino una salida administrativa que les permita avanzar. "No esperamos que el Municipio financie las obras. Lo que pedimos es que nos asista legalmente para poder terminarlas nosotros”, agregó Valeria.

La principal solicitud es que se autorice la escrituración de los terrenos, aun cuando la obra de agua potable no esté finalizada. "Hoy yo no soy dueña de mi casa ni de mi terreno porque no puedo escriturar. Necesitamos que el Municipio intervenga y nos permita hacerlo”, remarcó.  

De esa manera, explicaron, podrían conformar formalmente un consorcio, identificar a todos los propietarios y comenzar a cobrar expensas para financiar las obras pendientes: "Mientras la Justicia sigue su curso, nosotros no podemos seguir viviendo así”.

"Estamos agotados"

Durante la entrevista también relataron los inconvenientes diarios que enfrentan. "Nos quedamos sin agua, se queman las bombas, las calles están destruidas y ni siquiera sabemos quién puede ayudarnos”.

Incluso reconocieron que el desgaste llevó a muchos vecinos a pensar en abandonar el barrio. "Hay días en que se nos cruza vender todo porque es agotador. Es un problema tras otro”, puntualizaron.

Las vecinas confirmaron que mantuvieron reuniones con funcionarios municipales y concejales, aunque todavía no lograron una solución definitiva. También solicitaron una audiencia con el intendente de Viedma. "Lo único que pedimos es que encuentren una forma de permitirnos escriturar. Eso nos daría las herramientas para empezar a resolver muchos de los problemas del barrio”, cerraron.  

Te puede interesar