Espectáculo en Bahía San Blas: vecinos registraron la llegada de delfines
La presencia de delfines en la ría de Bahía San Blas generó un marco único en la villa marítima, conocida popularmente como el "paraíso de los pescadores". Este asombroso acontecimiento no pasó desapercibido para los vecinos del lugar, quienes captaron la situación en videos y fotos que rápidamente se viralizaron.
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Consultado por NoticiasNet, el médico veterinario Mario Spicoli comentó que “es frecuente verlos ingresando a la ría, generalmente detrás de cardúmenes. Es habitual encontrar poblaciones estables en el estuario de Bahía Blanca, aunque aún no está claro si estos ejemplares corresponden a los mismos grupos o son diferentes”.
Spicoli explicó, “la especie observada es Tursiops truncatus, comúnmente llamada delfín nariz de botella. Es habitual encontrar poblaciones estables en el estuario de Bahía Blanca, aunque no está claro si estos ejemplares corresponden a los mismos grupos o son diferentes”, señaló.
El delfín nariz de botella, también llamado delfín de botella de Lahille en honor al naturalista francés Fernando Lahille, es una especie emblemática para la biodiversidad marina. Su hocico robusto en forma de botella da origen a su nombre vulgar, conocido a nivel nacional también como Tonina.
En cuanto a su apariencia, explicó que “presenta un dorso y flancos de color gris oscuro, con vientre blanquecino, aunque sus tonalidades pueden variar según la ubicación geográfica, la época del año y las condiciones de luz y nubosidad. Posee una aleta dorsal triangular, dos aletas pectorales y una cola ancha con una muesca central”.
Este delfín costero, diurno y muy sociable, se caracteriza por ser un depredador de alto nivel trófico con dieta basada en peces. Los machos adultos pueden medir entre 2,5 y casi 4 metros, pesando entre 200 y 350 kilogramos, existiendo registros de ejemplares que alcanzan hasta 600 kilos. Su longevidad es notable: las hembras pueden vivir hasta 50 años y los machos alrededor de 45.
La presencia constante de estos cetáceos contribuye a enriquecer el ecosistema y resalta a Bahía San Blas como un lugar privilegiado para la observación de la vida marina, reafirmando su título como paraíso de los pescadores.