Vejaciones en una cárcel: fijaron la audiencia que definirá la pena para dos penitenciarios
La causa por las agresiones a un interno del Complejo de Ejecución Penal N° 1 de Viedma entró en su etapa final. La Oficina Judicial fijó para el miércoles 12 de agosto, a las 8.15, en la Sala 5, la audiencia de cesura en la que se determinará la pena que deberán cumplir los dos agentes del Servicio Penitenciario Provincial, declarados culpables por el delito de vejaciones.
La audiencia estará a cargo del juez Ignacio Gandolfi. La acusación será sostenida por la fiscal Paula Rodríguez Frandsen, junto al fiscal adjunto Gonzalo Sánz Aguirre, mientras que la defensa continuará a cargo del defensor oficial Pedro Vega.
El magistrado declaró culpables a ambos penitenciarios tras el juicio oral iniciado el pasado 29 de junio. Gandolfi concluyó que los dos efectivos incurrieron en el delito de vejaciones, una figura del Código Penal que sanciona los abusos cometidos por funcionarios públicos contra personas que se encuentran bajo su custodia.
Con ese veredicto quedó acreditada la responsabilidad penal de los acusados. Lo único que resta definir es la condena que deberán cumplir.
Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el episodio ocurrió el 5 de septiembre del año pasado, durante un procedimiento de desinfección en el sector de celdas del establecimiento penitenciario.
La acusación sostuvo que los agentes golpearon al interno dentro de su celda y luego continuaron la agresión cuando fue trasladado al área de aislamiento, donde además le arrojaron gas pimienta.
Durante los alegatos, la fiscal Rodríguez Frandsen sostuvo que los imputados excedieron claramente sus funciones. "Una condena no priva a ninguna persona de sus derechos humanos y un uniforme no otorga a nadie derechos sobre otros", afirmó durante el juicio.
La prueba que respaldó la acusación
Uno de los aspectos más relevantes del debate fue la cantidad de testimonios incorporados. Declaró la víctima, quien reconstruyó cómo ocurrieron las agresiones, además de tres internos que aseguraron haber presenciado el episodio.
También prestaron declaraciones agentes penitenciarios que estaban de servicio, el fumigador que participaba de la desinfección, una enfermera del Servicio Penitenciario y una médica del Cuerpo de Investigación Forense.
Los profesionales detallaron las lesiones constatadas y explicaron que eran compatibles con la mecánica descripta por la Fiscalía. A ello se sumaron funcionarios judiciales que participaron de las ruedas de reconocimiento realizadas durante la investigación.
Durante el juicio, el defensor Vega solicitó la absolución de uno de los acusados y adhirió a la estrategia del otro imputado. La defensa sostuvo que el interno había desobedecido órdenes, se encontraba alterado y ejercía violencia física, por lo que el personal penitenciario actuó utilizando "la fuerza mínima indispensable" para controlar la situación.
Sin embargo, esos argumentos no convencieron al juez, que resolvió condenar a ambos agentes. Con la responsabilidad penal ya establecida, la audiencia del 12 de agosto marcará un nuevo capítulo del proceso.