2026-07-10

Una oportunidad para "Renacer", un centro de alfabetización que prepara su regreso y necesita la ayuda de todos

Para que nadie se quede afuera, apelan a la comunidad para reunir los materiales básicos de estudio.

Aprender a leer y a escribir es mucho más que incorporar herramientas educativas: es conquistar la independencia. Con esa premisa como bandera, el Centro de Alfabetización "Renacer" confirmó que volverá a funcionar en Viedma a mediados de julio - con fecha exacta a confirmar -, renovando su compromiso de brindar un espacio de aprendizaje mutuo para aquellos vecinos que nunca tuvieron la oportunidad de acceder a la educación formal.

Leer más: Del horno a la calle: la historia del panadero que desafía el frío para ganarse la vida

La iniciativa, que fue bautizada bajo ese nombre en el año 2019, tiene un objetivo noble y urgente: llegar a los adultos mayores de la ciudad, pero también tenderle una mano a personas jóvenes que, muchas veces por "vergüenza", ocultan que no saben leer ni escribir y postergan su crecimiento personal.

En diálogo con NoticiasNet, Mario Andres, el principal impulsor de este espacio, adelantó los detalles de la logística para este año. "Vamos a empezar en la junta vecinal del barrio América y 20 de Junio. Las clases van a ser todos los lunes de 18 a 20 horas", precisó.

Sin embargo, el inicio formal de los encuentros está supeditado a un gesto solidario de la comunidad viedmense. Aunque todo está listo en el aspecto organizativo, el proyecto necesita garantizar que cada alumno cuente con su kit de estudio desde el primer día.

"No vamos a empezar de inmediato; vamos a esperar unos días porque necesito juntar cuadernos, lápices, gomas y sacapuntas para poder darles a las personas que asistan", explicó Andres, haciendo un llamado a la solidaridad a través de los medios. "Si nos ayudan compartiendo que estamos juntando eso, va a ser de gran ayuda para que los abuelos y todos los que se anoten tengan sus elementos listos para arrancar".

De esta manera, "Renacer" se perfila nuevamente como un faro de inclusión en los barrios, demostrando que nunca es tarde para aprender y que el conocimiento es, ante todo, un derecho compartido.

Te puede interesar