Ponen bajo la lupa un proceso de siembra para fortalecer la producción ganadera
Técnicos del área de Producción Animal de la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior del Río Negro del INTA y de la Agencia de Extensión Rural Patagones realizaron una recorrida por establecimientos del Partido de Patagones para evaluar el comportamiento de distintas intersiembras implantadas en el pastizal natural.
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Durante la jornada se analizaron los avances de especies como Panicum coloratum (mijo perenne), Vicia sativa, Vicia villosa y Sainfoin, con el objetivo de generar alternativas que contribuyan a mejorar la oferta forrajera de los sistemas ganaderos de la región.
Junto a los productores se acordó continuar con el seguimiento de estas experiencias durante la próxima primavera, integrando las evaluaciones del recurso forrajero con estudios del suelo para contar con información que permita mejorar las estrategias de manejo. El trabajo articulado entre INTA y los productores continúa generando conocimiento para una ganadería más eficiente y sustentable.
El Panicum es originario de África, y se ha introducido en otros lugares, como Estados Unidos y Australia, y se ha desarrollado mediante el cultivo de muchas. Produce una gran cantidad de forraje para los animales. Es tolerante a la sequía y se desarrolla bien en climas cálidos.
La Vicia sativa (conocida comúnmente como veza, alverja o ebo) es una leguminosa anual de invierno. Es muy utilizada en la agricultura como cultivo de cobertura (o abono verde) y como forraje de alta calidad para el ganado, gracias a su capacidad natural para extraer nitrógeno de la atmósfera y fijarlo en el suelo.
La Vicia villosa es una planta leguminosa nativa de Europa y el oeste de Asia. Se la utiliza como cultivo forrajero. Es muy similar a Vicia cracca, la diferencia más notable es que cracca tiene un tallo liso y también a la Lavanda que se confunde también por su color.
El Sainfoin es un forraje que transforma la producción en zonas semiáridas. Con alta adaptabilidad y un rendimiento superior al de cultivos tradicionales, la leguminosa destaca como la alternativa sostenible para enfrentar climas extremos.
Una de las especies implantadas. Foto gentileza INTA-Valle Inferior.