2026-06-25

"El avellano va a ser la insignia de la zona": fuerte expectativa en el valle inferior rionegrino

Mientras gran parte del país importa este producto, Viedma es uno de los puntos que se consolida con nuevas inversiones. Entrevista con uno de los socios de Corylus, una empresa que negocia de primera mano con marcas como Ferrero Rocher.

El Valle Inferior de Río Negro reafirma su posición como el principal polo productor de avellanas de la Argentina y se prepara para una nueva etapa de crecimiento impulsada por inversiones, innovación tecnológica y una demanda sostenida tanto en el mercado externo como interno.

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Así lo destacó Javier Masú, socio estratégico de Avellanas de la Patagonia Corylus, quien aseguró que la región atraviesa un momento clave para el desarrollo de una actividad que lleva casi tres décadas consolidándose y que, según proyectan los productores, podría convertirse en una de las principales insignias productivas de la zona.

"El cultivo de avellanas llegó al Valle Inferior hace aproximadamente 30 años. Durante estos 30 años se ha validado que es una planta que se adapta a la zona, a las condiciones climáticas y geográficas y hoy estamos frente a una gran oportunidad de crecimiento", afirmó al referirse al desembarco de nuevas empresas internacionales interesadas en prestar servicios especializados a los productores locales.

En este sentido, remarcó: "Viedma está muy bien posicionada, el valle inferior de Río Negro es el único lugar del país donde hoy en día se produce avellana, tenemos a Ferrero Rocher que es la empresa más grande a nivel mundial en volumen de compra de avellanas, que compra toda la producción que uno le quiera vender. Ferrero está instalado acá en Viedma, en Chile y en distintos países del mundo, eso genera que, a la hora de comercializar, mientras uno cuente con condiciones económicas estables a nivel país, sea una venta rápida, asegurada y de buena calidad, ellos aseguran la calidad del producto". 

En este marco, relató: "La avellana es un producto de exportación, con lo cual uno tiene que cumplir con los estándares de los compradores a nivel mundial y equiparar la calidad con los grandes productores como Chile, Estados Unidos, Italia, España y Turquía y se eleva la vara en ese sentido. A nivel local, los grandes compradores, que son las empresas chocolateras y las heladerías, también tienen unos estándares de calidad bastante altos, porque generalmente los productos que hacen son de una calidad elevada". 

Las avellanas se posicionan a nivel mundial y son buscadas por distintos emprendimientos, con altos estándares de calidad. 

 

Consultado sobre el proceso de producción, mencionó: "Se hacen los trabajos culturales, por supuesto, poda, el raleo, todo ese tipo de cuestiones y requiere de una tarea continua, constante. Hay un montón de tareas que se pueden desarrollar de forma manual, hoy en día igual se intenta llevar la tecnología a esas tareas, a la poda, por ejemplo, una vez que la planta está grande tratar de hacerla mecanizada, lo mismo que la cosecha, la fertilización y demás. Pero lo que buscamos nosotros en particular de Corylus es generar un equipo de trabajo estable que aprenda a hacer todas las tareas y no depender ni contratar gente exclusivamente para una tarea en una época determinada".

En relación al avance tecnológico, subrayó: "Desde las máquinas que se utilizan para la cosecha, las máquinas que se utilizan para la poda, desde los productos que se le aplican a la planta para protegerla de bacterias, de las malezas, de los efectos del calor extremo, o también la forma de combatir las heladas tardías, todo eso es lo que se está trabajando con nuestros asesores técnicos, que es una empresa de Chile, pero también se trabaja en conjunto con el INTA y con otros productores locales". 

"Hay una gran camaradería entre los productores locales que comparten información y experiencias, y siempre están abiertos a tratar de mejorar en conjunto. Lo importante es que la zona crezca en conjunto y no individualmente", agregó y precisó: "El avellano se ha adaptado muy bien a la región, no es una planta local, pero las condiciones geográficas de Viedma, la proximidad al río y al mar, hacen que se adapte bien, los únicos riesgos que se dan en todo el mundo son las heladas tardías o el extremo calor en verano". 

Masú amplió también: "Estamos en el momento donde nosotros creemos que ya está validado que la planta funciona, que produce, lo que tenemos que buscar es eficiencia, es aumentar la cantidad de toneladas producidas por hectárea, año a año, a fin de ser más competitivos todavía. Hoy en día gran parte del consumo interno se importa, con lo cual hay todavía mucho para desarrollar en la venta del mercado interno. Cada día la población está consumiendo más frutos secos en general".

Por último, enfatizó: "El avellano no solamente ha demostrado que se adapta, sino que nosotros creemos que va a ser la insignia de la zona en muy pocos años". 

Más sobre Corylus

Hay más de 40 hectáreas en zona de producción en el valle inferior rionegrino. 

 

Esta producción cuenta con el desarrollo de 41 hectáreas en producción, con inversiones que miran a largo plazo y proyectos que apuntan a que las avellanas lleguen directamente a chocolaterías, heladerías y consumidores finales.


 La zona concentra el 95% de la producción nacional de avellanas y sigue creciendo en superficie implantada. Desde la página oficial detallaron que "cada nuevo emprendimiento suma empleo, diversifica la matriz agroproductiva y fortalece el arraigo en la región". 

"Con la fertilidad de nuestros suelos, el agua del río Negro y el empuje de la gente que produce, Río Negro se convierte en referente nacional de frutos secos, una economía que genera valor agregado y que mira al futuro con innovación", señalan desde la empresa.

 

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