Incendio de cabañas en La Lobería: revelaron un trasfondo de violencia mediante chats
Este jueves continuó el juicio oral y público contra Claudio Eugster, acusado de incendiar cabañas de la propiedad de su ex pareja, de Samanta Arias, en el balneario La Lobería, el 21 de septiembre de 2021. El protagonista absoluto de esta jornada fue un perito informático que reveló más de 1.500 mensajes intercambiados entre las dos partes, en una relación sentimental envuelta de conflictos.
Uno de los testimonios centrales fue el del perito informático David Baffoni, responsable de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (OITEL), quien detalló el trabajo realizado sobre un teléfono Motorola E13 secuestrado durante la investigación, perteneciente a Eugster, un trabajador rural con domicilio en Patagones.
Según explicó el especialista, la pericia permitió realizar una extracción completa de la información almacenada en el dispositivo, incluyendo cuentas asociadas, ubicaciones registradas y búsquedas de palabras claves vinculadas a la causa.
El análisis permitió recuperar 1.528 conversaciones de distintas plataformas, entre ellas WhatsApp, Facebook e Instagram, en las cuales se detectaron siete mensajes borrados en WhatsApp y otros siete en Messenger. Durante la exposición se leyeron numerosos mensajes intercambiados entre Eugster y Arias, donde quedaron reflejados fuertes conflictos personales, acusaciones de infidelidad, insultos y constantes reproches.
En una de las conversaciones, la mujer expresaba sentirse afectada emocionalmente: "No me siento bien, estoy muy triste, no entiendo por qué sos cruel si lo único que hice fue ayudarte en lo que pude...". La respuesta atribuida a Eugster fue contundente: "No te quiero ver más, me cansé de vos, sos una pesadilla, dejame vivir en paz".
A medida de que avanzó la lectura de los intercambios, aparecieron expresiones de alto contenido agresivo y descalificaciones mutuas que, según surgió de la prueba exhibida, eran frecuentes dentro de la relación.
También se incorporaron mensajes vinculados a celos, discusiones por fotografías en redes sociales y cuestionamientos personales que dejaron al descubierto un vínculo marcado por la conflictividad. Entre ellos, hubo un mensaje enviado por la mujer en el que indicó: "Agredirme a mí y la otra vez apuntarme con un arma".
En el tramo final, en una conversación con un allegado identificado como "Beto", Eugster dijo que la mujer se había llevado una gran cantidad de prendas y objetos personales de su vivienda. Este mismo reproche se lo hizo a la mujer y expuso: “Te llevaste todo, camperas, medias, calzoncillos, todo en unas bolsas negras. Sos lo más chorra que conozco, estás filmada".
Arias, de profesión abogada, le contestó que ella no fue la responsable de ese presunto robo y lo que atribuye la Fiscalía y la querella que allí se fundó una descomunal ira que habría terminado en el atentado a las cabañas.
Por último, Baffoni dio cuenta de los movimientos que tuvo Eugster según las antenas de su celular y llamó poderosamente la atención que el celular quedó apagado o fuera del área de cobertura entre las 19:39 y las 21:14 horas del 21 de septiembre, día donde se produjo el incendio intencional.
La audiencia se desarrolló ante los jueces Guillermo Bustamante, Ignacio Gandolfi y Marcelo Álvarez, con la intervención de la fiscal Maricel Viotti Zilli, el abogado querellante Santiago Guenumil y la defensa integrada por Marcelo Manuel Maza y Luciano Perdriel. Está programado que el proceso continúe con la declaración de vecinos que observaron el caos en primera persona y con bomberos que actuaron en el sitio y tomaron peritajes.
El hecho
La Lobería estuvo convulsionada durante varios meses a partir de un incidente que pudo haber terminado en una tragedia. El 21 de septiembre de 2024, se produjo el incendio de cabañas en la calle Quilembai al 300. La noche estaba despejada y no había viento como suele suceder, de lo contrario el fuego se hubiera extendido a una manzana de casas.
Leer más: Quema de cabañas en La Lobería: "Quiero justicia", dijo la damnificada
Vecinos de la zona intentaron apagar las llamas, que tomaron una gran dimensión, con tarros llenos de agua, botellas y todo lo poco que tenían a mano, lo que generó un riesgo para sus vidas. Hasta que finalmente llegaron bomberos y pudieron extinguir el foco ígneo.
Lo que vino después fue una pesadilla para la propietaria de los bienes, la abogada Samanta Arias. Se comprobó que el siniestro fue intencional. A partir de allí, empezó a sospechar de muchas personas y siempre quedó resonando el nombre de su ex pareja, Claudio Eugster.
El caso parecía que se esfumaba sin pruebas ciertas, pero la propia víctima pidió cámaras de seguridad de alrededores, del ingreso y egreso de El Cóndor y de los puentes que unen a Viedma y Patagones. Y allí logró establecerse que en la línea cronológica aparecía la misma camioneta de Eugster, una Toyota Hilux color champagne, de las cuales hay sólo cinco en la Comarca. El año pasado quedó imputado y su camioneta fue secuestrada en Patagones.