Fue a comprar pan y lo mataron: salen al cruce del fallo que anuló la condena contra el homicida
La anulación de la condena por la muerte de Jonathan Caracciolo (29) sigue generando repercusiones. Tras la decisión del Tribunal de Impugnación (TI), que ordenó realizar un nuevo juicio oral, la querella de la familia de la víctima adelantó que recurrirá la resolución ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) y cuestionó la forma en que se evaluaron las pruebas del expediente.
El abogado Favio Igoldi, representante de la familia Caracciolo y en particular de la viuda Angélica Riquelme, sostuvo que la resolución del TI realizó un análisis "parcializado" de la prueba y consideró que los jueces de Impugnación incurrieron en una “valoración arbitraria” al revisar la sentencia condenatoria dictada en primera instancia.
Se recuerda que la justicia dictó una condena de seis años y cuatro meses contra Yuthiel Hipólito Huinca por el homicidio culposo agravado por el uso de arma de Jonathan Caracciolo, ocurrido el 4 de julio de 2023 en el barrio 30 de Marzo de Viedma. El joven fue a comprar pan a un almacén, alrededor de las 23 horas, entre las calles 20 y 29 y sufrió el impacto de una bala perdida que provocó su muerte alrededor de la una de la mañana del día siguiente. Ahora, la sentencia fue anulada por el primer Tribunal de Impugnación.
"Tomaron los testimonios por separado"
Según explicó el letrado a NoticiasNet, el principal desacuerdo gira en torno al análisis de los testimonios que fueron considerados durante el juicio. Para Igoldi, el Tribunal de Impugnación puso el foco en algunas inconsistencias puntuales de los relatos, pero dejó de lado una evaluación integral del conjunto probatorio.
"Nosotros entendemos, igual que el Tribunal de Juicio, que los testimonios fueron claros y creíbles. El TI interpreta que existen inconsistencias, pero para nosotros esas diferencias no son sustanciales", afirmó.
En ese sentido, sostuvo que los magistrados de Impugnación analizaron las declaraciones de manera aislada, sin conectarlas entre sí ni contextualizarlas dentro de la situación en la que ocurrieron los hechos.
La discusión por las contradicciones
Uno de los aspectos señalados por el Tribunal de Impugnación para anular la condena fueron las diferencias en las descripciones realizadas por algunos testigos sobre la motocicleta utilizada por quien efectuó los disparos. Sin embargo, la querella consideró que esas discrepancias eran esperables dadas las circunstancias.
Al respecto, Igoldi argumentó: "Se trató de un hecho ocurrido de noche, con disparos y en un contexto de extrema tensión. Es lógico que existan diferencias en algunos detalles de los recuerdos”.
Además, el abogado sostuvo que las variaciones respecto del color o modelo de la motocicleta no alteran el núcleo de los testimonios que ubicaron al acusado Huinca en el lugar del hecho. Incluso, cuestionó la interpretación realizada por el TI sobre algunas de esas diferencias, al señalar que los modelos de motocicletas mencionados por los testigos guardaban similitudes con el vehículo atribuido al acusado.
La prueba científica, otro eje de la controversia
Otro de los puntos sobre los que insistió la querella es la existencia de residuos compatibles con disparos de arma de fuego.
Aunque el Tribunal de Impugnación consideró que esa evidencia, por sí sola, no permitía sostener una condena, la representación de la familia entiende que debe analizarse en conjunto con el resto de las pruebas incorporadas al debate.
"Había sustancias compatibles con haber disparado un arma tanto en la mano del acusado como en la manopla de su motocicleta. Esa prueba no puede analizarse de manera aislada", planteó el abogado.
El próximo paso
Tras conocerse la resolución, la familia de Caracciolo recibió la noticia con sorpresa y desazón. No obstante, la batalla judicial está lejos de terminar. Igoldi confirmó que ya trabajan en la presentación de un recurso ante el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, que será el encargado de revisar la decisión adoptada por el Tribunal de Impugnación.
La querella cuenta con diez días hábiles para formalizar el planteo, mientras que la Fiscalía también analiza seguir el mismo camino. Si el Superior Tribunal revoca la resolución, la condena podría recuperar vigencia. Si, por el contrario, confirma el criterio del TI, el expediente deberá avanzar hacia un nuevo juicio oral con otro tribunal. También puede suceder que el STJ ordene un nuevo fallo, con otro Tribunal de Impugnación, una situación que es recordada en el caso de Gabriel Mandaragaray, que tuvo tres Tribunales de Impugnación hasta que finalmente la condena quedó firme.
Y, cabe señalar que, si el STJ coincide con lo expuesto por el Tribunal de Impugnación, la querella puede apelar ante la Corte Suprema de Nación. Por ahora, el caso vuelve a quedar en el centro de la escena judicial provincial y suma un nuevo capítulo en una causa que, a casi tres años del crimen de Jonathan Caracciolo, ahora quedó con un final incierto.