HECHO EN VIEDMA
De la primera casa de té a los alfajores artesanales, la historia detrás del sabor local
María Fernanda Regueira es una emprendedora de la Comarca que logró transformar un anhelo guardado durante años en una realidad que hoy endulza a la capital provincial y la región. Luego de una extensa trayectoria dedicada a un proyecto familiar, tras el cierre comercial decidió dar el salto y volcar toda su experiencia en su emprendimiento de pastelería con alfajores artesanales que nacieron formalmente hace poco más de un año, pero cuya esencia comenzó a gestarse hace más de una década y media.
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La historia de María Fernanda con la pastelería en Viedma no es nueva. En diálogo con NoticiasNet, recordó que inició su camino hace 16 años, cuando abrió las puertas de la primera casa de té de la ciudad, en la calle Buenos Aires. Aquella cafetería-pastelería rompió moldes, ofreciendo una propuesta disruptiva frente a las confiterías tradicionales de la época.
No obstante, luego de casi 14 años y medio de funcionamiento, diversos motivos llevaron al cierre del local, pero ella ya tenía guardado el proyecto de los alfajores artesanales, pensado para ser un producto auténticamente local, con ingredientes frescos y de productores de la zona del valle inferior de la provincia de Río Negro.
La participación en la “Expo Alfajores” realizada el año pasado en el Centro Municipal de Cultura de la capital provincial fue clave para impulsar su emprendimiento. En tal sentido, señaló que “esa expo fue como el puntapié de este proyecto, de ahí en adelante le pusimos más gana a todo esto hasta llegar a este presente”.
En cuanto a los alfajores que elabora, comentó que “me gusta mucho usar cosas locales, todo de producción regional. Tenemos productores espectaculares, entonces hago dulces con frutas que sean de acá. El fruto seco que utilizamos es de Viedma y es espectacular, uso muchas nueces, avellanas y almendras. Hay un alfajor que es de frutilla, que bueno, no es de estación justo ahora, pero tenemos los productores que tienen las conservas con frutas que se encuentran acá y utilizamos todo eso, el membrillo, la pera, higos, etc armo la producción”.
Otro de los alfajores que produce y tiene una gran aceptación son los de dulce de leche, que según explicó, “no pueden faltar porque siempre tienen su buena demanda. Después tengo una caja que se la quise dedicar a Don Zatti, que se comercializa en la despensa municipal ubicada en la costanera y que tiene todas las variedades que producimos”.
Dicha caja tiene las siguientes variedades: Nueces del valle, relleno con dulce de frutilla y un toque de chocolate blanco. Don Zatti, alfajor con almendras, chocolate y café Bonet, Pucará, alfajor de maicena, dulce de leche y mermelada de higos. Parcela 401, un glaseado de membrillo, Umami, un alfajor artesanal. Sureño, relleno con chocolate, dulce de naranja y baño semiamargo.
En cuanto a la comercialización, María Fernanda comentó que “tenemos presencia de nuestros productos en distintos puntos de venta de Viedma, principalmente en Despensa Zatti, así como en Cafeteros y Don Cándido. También participo de ferias regionales, aunque actualmente de forma más moderada debido a otros compromisos laborales”.
La elaboración de los productos, comentó que “es totalmente artesanal y realizada por mis propias manos, pero para todo cuento con el acompañamiento de mi familia que ofician de catadores de toda la producción y lo hacen con mucho entusiasmo”, afirmó entre risas.
En otro orden de cosas, al preguntarle por el nombre "Umami", explicó que “se mantiene desde los inicios y tiene un significado especial: representa el "quinto sabor", ese factor indefinible que hace que ciertos alimentos sean irresistibles y evocadores a nivel sensorial“.
De esta manera, la pastelería continúa creciendo en Viedma, consolidándose como una opción gourmet que rescata lo local y artesanal en cada alfajor. “Lo que hacemos es ofrecer a los consumidores un verdadero viaje de sabores y recuerdos en cada bocado. Es el factor umami, que influye en todos los sentidos”, finalizó la emprendedora.