2026-05-30

"Pao no atacó": la especialista que salió a defender a la orca que sorprendió a un remero

El encuentro entre una orca y un kayakista frente a Bahía Rosa generó temor, debate y repercusión nacional. Pero una especialista en Derecho Animal planteó una mirada menos fatalista.

La aparición de una orca a escasos metros de un kayakista en cercanías de Bahía Rosa sigue generando repercusiones. Las imágenes del encuentro, que rápidamente se viralizaron en redes sociales y medios de todo el país, despertaron preocupación por la cercanía del animal con el hombre. Sin embargo, especialistas sostienen que la situación debe analizarse desde otra perspectiva.

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Laura Guindin, abogada especializada en Derecho Animal, dialogó con Radio Noticias y aseguró que, si bien el miedo que sintió el remero (identificado como Boris Ibález) fue absolutamente comprensible, no existen elementos para considerar que se haya tratado de un ataque.

"Quiero comunicar el mensaje de que no fue un ataque, pero eso no significa minimizar el miedo que sintió el muchacho. Creo que cualquier persona en esa situación se hubiera sentido igual", señaló a Radio Noticias. 

La especialista explicó que, para comprender el episodio, consultó a un etólogo español familiarizado con las poblaciones de orcas de Península Valdés. Según relató, el ejemplar involucrado, conocido como "Pao", ya había sido identificado previamente por investigadores.

"Esta orca se acercó cuando él estaba en el agua con su kayak. Desde el inicio sabía que no era una presa. Lo detectó en el agua y reconoció que no formaba parte de su alimentación", sostuvo.

Guindin indicó que algunos movimientos observados durante el encuentro podrían interpretarse como una conducta exploratoria o lúdica, frecuente en especies altamente inteligentes.

"Hay muchos estudios científicos sobre la conducta lúdica en los animales. Eso no significa que quisiera jugar con el humano, pero sí que ciertos comportamientos pueden responder a la curiosidad y no a una intención agresiva", explicó.

Uno de los puntos que más enfatizó durante la entrevista fue la necesidad de desterrar la idea de que las orcas representan una amenaza para las personas en estado salvaje.

"Jamás se registró un ataque de una orca a un ser humano en su hábitat natural. Sí hubo casos en cautiverio, pero son contextos completamente distintos, donde los animales están sometidos a situaciones de estrés", afirmó.

La especialista también consideró que la palabra "ataque" contribuye a reforzar una imagen negativa sobre estos cetáceos.

"La orca ya tiene una fama complicada por el nombre de 'ballena asesina'. Es importante sacar esa palabra de la discusión porque termina generando una percepción equivocada sobre el comportamiento real de estos animales", remarcó.

Según explicó, "Pao" forma parte de una población monitoreada desde hace años mediante un sistema de fotoidentificación. A diferencia de otras especies marinas, no utilizan chips ni dispositivos invasivos para seguir sus movimientos.

"Con una buena fotografía de la aleta dorsal o de la montura se puede identificar a cada individuo. Hay un catálogo completo y hasta mapas de desplazamiento elaborados a partir de los avistamientos que realiza la propia comunidad", detalló.

Por eso, recomendó que quienes observen orcas en las costas de Río Negro o Chubut registren imágenes y las compartan con organizaciones científicas que trabajan en el seguimiento de la especie.

Más allá de las explicaciones biológicas, Guindin reconoció que el episodio fue impactante para el kayakista y para quienes lo observaron desde la costa.

"El susto que vivió no se lo saca nadie. Lo importante es que después buscó información e intentó entender qué había ocurrido. Eso me parece muy valioso", destacó.

La especialista concluyó con una reflexión sobre la convivencia entre las personas y la fauna marina: "No hay que dejar de ir al agua porque están ellas. Todo lo contrario: hay que conocerlas, respetarlas y mantener distancia. Las orcas son animales extremadamente inteligentes y curiosos. Tenemos que aprender a convivir con ellas entendiendo que el océano también es su hogar".

NoticiasNet · Laura Guindin
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