2026-05-17

HECHO EN VIEDMA

De limpiar nueces a liderar un emprendimiento de 7.000 gallinas: la inspiradora historia de dos hermanos

Se trata de un proyecto de Belén Castillo y sus hijos, Fermín e Ignacio, quienes pasaron de un pequeño emprendimiento a liderar una producción de 7.000 gallinas ponedoras. Un ejemplo de superación, inversión familiar y éxito en la Feria comunitaria La Comarca.

Belén Castillo y sus hijos Fermín e Ignacio Asconape pusieron en marcha un emprendimiento dedicado a la producción y comercialización de huevos en la región de Viedma y Patagones. La iniciativa comenzó hace tres años a partir de una idea de Fermín, el hijo menor de la familia, quien tenía entonces 17 años y ahora cuenta con 20.

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En diálogo con Hecho en Viedma para NoticiasNet, Belén explicó que “fue Fermín quien inició el proyecto con ahorros provenientes de trabajos agrícolas. Lo primero que hizo fue comprar alrededor de 200 gallinas jóvenes”. Posteriormente, con apoyo económico de Belén, adquirieron 1.000 gallinas más para expandir la producción. En esos inicios, Fermín conciliaba esta actividad con sus estudios secundarios.

Recordando esos comienzos, Belén señaló que “Fermin arrancó porque tenía una plata que había juntado trabajando en una chacra vecina, limpiando nueces y otras tareas con frutos secos.  Así arrancó con unas 200 gallinas. Después, justo yo tenía una plata, me dijo "má, no me la prestás", y bueno, ahí compró 1,000 gallinas más. Siempre las compraba de pollitas de 15 días por lo que, hasta que crecieron, hubo que esperar algunos meses”.

Tiempo después y con el proyecto en marcha, Juan Ignacio "Nacho", hermano mayor de 27 años y próximo a recibirse de kinesiólogo, decidió asociarse con Fermín, motivado por su deseo de independencia económica.

Al respecto, la madre comentó que “Nacho siempre fue muy independiente, en ese entonces trabajaba en un gimnasio y con eso se pagaba un alquiler en Viedma, pero no le alcanzaba más que para el alquiler. Entonces como tenía un autito, un Gol, lo vendió para comprarse una camionetita vieja y hacer fletes hasta que se recibiera”.

No obstante, motivado por su hermano Fermin, quien le dijo: “Por qué no comprás gallinas y te asociás? Te va a ir bien". Así surgió la idea, con la venta del auto compraron 3,000 gallinas más y el alimento para mantenerlas durante cinco meses, hasta que empezaran a poner”.

Actualmente, el emprendimiento suma unas 7.000 gallinas distribuidas en dos chacras: una propiedad familiar y otra del padre de los jóvenes emprendedores. Aunque por el momento el proyecto no cuenta con un nombre formal, la familia planea definirlo próximamente.

Comercialización

Consultada por la venta de la producción, Belén señaló que hace seis meses realizó los trámites para ingresar a la Feria Municipal, incluyendo la capacitación en manipulación de alimentos, pero aún están a la espera de la aprobación. Mientras tanto, venden sus huevos en negocios minoristas y verdulerías locales, además de participar cada fin de semana en la Feria Comunitaria que se realiza en plaza Villarino, en Carmen de Patagones, donde logró consolidar una clientela fiel.

Al respecto, señaló que “hace como seis meses hice el trámite para entrar a la Feria Municipal; hice el curso de manipulación de alimentos y todo lo que me pidieron, pero sigo esperando respuesta, aún no hemos podido ingresar para vender nuestros productos ahí”.

A partir de esta situación, “por ahora ofrecemos la producción en negocios y verduleras, y por suerte nos va muy bien. Lo que se saca en el día se vende todo. Y lo que se junta el sábado y el domingo a la mañana, lo llevo a la Feria de las Cuatro Plazas en Carmen de Patagones. A eso de la una o una y media de la tarde, cuando termino de limpiar los huevos del domingo, me voy para allá y vendo todo; la gente por suerte ya me conoce”.

De esta manera, Belén reflexionó que “el proyecto familiar refleja el esfuerzo y compromiso de Ignacio y Fermin, quienes se asociaron para emprender de manera conjunta".

Para finalizar, Belen comentó que "la familia además se completa con otros dos hermanos, Sol de 22 años de edad que está estudiando en La Plata y Jorge de 28 años, el mayor, que es microbiólogo y está en Córdoba haciendo un doctorado con una beca del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas)”, afirmó con orgullo la madre y motora del emprendimiento.

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