2026-05-14

La fruticultura en alerta: entre el impacto del clima y la presión de la manzana chilena

Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, brindó un crudo diagnóstico sobre la actualidad del sector.

El inicio del 2026 no trajo el alivio esperado para los productores frutícolas del Alto Valle. En una charla con el programa "Tocá Madera" por Radio Noticias (105.5 MHz), Sebastián Hernández detalló la crítica situación que atraviesa la actividad, marcada por una combinación de factores climáticos adversos, falta de competitividad externa y una presión impositiva que no da tregua.

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Uno de los datos más alarmantes que arrojó el presidente de la  Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén fue el impacto del clima. Según el relevamiento, más de 6.200 hectáreas resultaron afectadas por el granizo y las heladas, lo que representa una pérdida cercana al 40% de la producción total de la región. Esta merma obliga a que gran parte de la fruta sea derivada a la industria, donde los precios apenas alcanzan para cubrir los costos mínimos de recolección.

Para Hernández, el problema no es solo la contingencia climática, sino la falta de herramientas para prevenirla. “La actividad sufre consecuencias económicas de años. Hoy poner una malla antigranizo cuesta unos 15.000 dólares por hectárea, una cifra inalcanzable sin políticas de financiamiento blando que acompañen al sector”, explicó.

El conflicto con la importación

A la caída de la producción se suma una amenaza comercial: el ingreso de manzana proveniente de Chile. Hernández denunció que los productores argentinos se encuentran en una desventaja abismal frente al país trasandino. Mientras que en Argentina el costo laboral ronda el 40% y el impositivo llega al 60%, en Chile estas cifras son del 23% y el 38% respectivamente.

“No podemos competir con las mismas reglas cuando producir acá cuesta el doble”, sentenció el titular de la Federación. Según su visión, la entrada de fruta extranjera en este contexto solo sirve para “castigar aún más al productor primario”, que ve cómo su rentabilidad se diluye frente a productos importados más baratos.

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NoticiasNet · Sebastián Hernández (Pte. Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén)

Un llamado a la previsibilidad

Pese al panorama sombrío, Hernández destacó que el sector ha hecho los deberes en materia tecnológica, con un 95% de la actividad ya reconvertida a sistemas modernos de espaldera y nuevas variedades demandadas por el mercado. Sin embargo, insistió en que la modernización física no es suficiente sin un "equilibrio productivo" coordinado entre los productores y el Estado.

Finalmente, el dirigente fue crítico con la gestión municipal y nacional. Lamentó que algunos municipios sigan aplicando tasas como el 6% por el uso del espacio aéreo en las facturas de servicios, desconociendo el peso de la actividad en las economías locales.

Para Hernández, la salida requiere que la fruticultura sea tratada como una verdadera política de Estado, con créditos accesibles que permitan tecnificar el riego y proteger la fruta para garantizar la supervivencia de los valles.

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