"Soberbia e ignorancia": la dura advertencia de un ex rector sobre el desfinanciamiento universitario
El eco de la Marcha Federal Universitaria todavía resuena en las calles, pero para Pablo Bohoslavsky, ex rector de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), lo que sigue es dotar a esos números de "carne, músculo y nervios".
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En diálogo con el programa "El Radar", de Radio Noticias (105.5 MHz), el académico no solo trazó una radiografía técnica de la crisis, sino que apuntó contra lo que define como una combinación "devastadora" en la gestión nacional: soberbia e ignorancia.
Bohoslavsky fue tajante al señalar que el gobierno nacional está incumpliendo leyes fundamentales. Mencionó la Ley de Educación Superior (24.521), vigente desde 1995, que obliga al Estado a garantizar el financiamiento.
"El Gobierno está incursionando en una actitud de desacato. El Congreso aprobó leyes de financiamiento que implican mejoras sustantivas, y hoy esto se encuentra en tratamiento ante la Justicia", advirtió el ex rector, subrayando que la división de poderes parece estar bajo asedio.
La realidad puertas adentro
Más allá de las discusiones macroeconómicas que dominan la agenda nacional, Bohoslavsky puso el foco en la cruda realidad que se vive hoy en los pasillos de la UNCo y la UNRN.
La crisis se traduce, en primer lugar, en una creciente vulnerabilidad estudiantil: en la región, más del 60% de los alumnos representan la primera generación universitaria de sus familias, un logro histórico que hoy está en jaque ante la falta de becas y un costo de vida que asfixia su permanencia en las aulas.
A este panorama se suma una parálisis académica que afecta directamente la calidad de la enseñanza. Los laboratorios se vuelven obsoletos por la falta de insumos básicos, las bibliotecas han dejado de renovar sus títulos y las prácticas de campo - fundamentales para diversas carreras - se encuentran suspendidas por falta de presupuesto.
Finalmente, el ex rector advirtió sobre el fenómeno de la pauperización docente, señalando que profesionales altamente calificados están abandonando la universidad en busca de mejores horizontes. "No se les puede juzgar; no pueden dedicarse exclusivamente a pensar en su trabajo si no llegan a fin de mes", sentenció, subrayando que la fuga de cerebros ya no es una amenaza a futuro, sino una realidad presente.
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El "sofisma" de las auditorías
Respecto a las acusaciones oficiales sobre la falta de control en los fondos, el ex rector desmintió el discurso oficial calificándolo de sofisma. Explicó que las universidades rinden cuentas anualmente ante la Auditoría General de la Nación (AGN) y poseen cuerpos colegiados que garantizan el equilibrio en el uso de los recursos.
"Es como decir: muerto el perro se acabó la rabia", graficó, comparando la situación con el recorte en discapacidad basado en casos aislados de irregularidades.
Para Bohoslavsky, el daño a la educación superior es una "bomba de tiempo" cuyos efectos no son instantáneos pero sí irreversibles. Criticó la visión de un país exportador de materias primas sin valor agregado: "El conocimiento es el mayor valor agregado. Argentina hoy está en el pelotón de las 1000 mejores universidades del mundo; ¿cuánto tiempo más se puede sostener esto sin inversión?".
Hacia el final de la charla, el ex rector se permitió una reflexión personal que resume la esencia del reclamo. Recordó a su padre, obrero rural y empleado de comercio, hijo de inmigrantes, quien logró que sus hijos fueran universitarios.
"Si no hubiéramos tenido esa posibilidad de estudiar, seguramente esta comunicación telefónica no la tendríamos. La universidad le cambió la vida a millones; es la posibilidad cierta de ascenso social. Hoy, todo eso está en peligro", concluyó.