HECHO EN VIEDMA
Melanie Frego, la emprendedora que recicla ropa para crear prendas de exportación
En plena cuarentena por la pandemia de COVID-19, muchas personas buscaron nuevas actividades para sobrellevar el aislamiento. Para Melanie Frego, joven emprendedora de Viedma, ese periodo fue la oportunidad para dar un salto en su proyecto personal con una marca de indumentaria que apuesta al ecodiseño y prendas exclusivas.
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En diálogo con Hecho en Viedma para NoticiasNet, Melanie relató cómo comenzó este camino de emprenderoa y comentó que “cuando llegó la pandemia eso me forzó el estar encerrada y al no saber qué hacer, como tenía mucha ropa y a diferencia de otras personas, yo perdí mucho peso, empecé a transformar mi ropa".
Según explicó, "fue así como encaré todo lo que tiene que ver con el ecodiseño utilizando prendas viejas dándoles una segunda oportunidad. Fue así que nació este interés por confeccionar ropa a partir de materiales reciclados”, una práctica que luego combinó con diseños propios y telas nuevas bajo pedido.
La relación de Melanie con la costura viene de su infancia, inspirada en su madre y madrina. Sin embargo, fue durante la pandemia cuando se animó a aprender de manera autodidacta. “En ese tiempo me fui formando y empecé a confeccionar prendas desde cero, con diseños propios y exclusivos a partir de telas recicladas. Ahora también hago indumentaria a pedido de la gente, son prendas desde cero con tela normal”.
En el marco de todo este proceso, señaló que "en un momento de mi vida fui reina de la Fiesta Provincial de la Semilla de Alfalfa, de Coronel Belisle. Entonces me confeccionaba todos mis vestidos. Si bien el municipio me daba prendas para usar, yo no quería usar nada que haya pasado por muchas chicas y por muchos escenarios. Entonces utilicé mi talento de la confección y cada viaje que tenía lo hacía con un vestido diferente. De hecho, viajaba casi todos los meses o cada dos meses”.
A la par de esto, comentó que “un día fue como “che, má, ¿me prestás la máquina de coser que quiero probar?". Mi mamá me decía, no me lo dijo de mala, pero me dijo: "No vas a poder usarla porque es una máquina muy vieja", era una Singer vaya a saber uno de qué año, de esas que agarrás y pesan un montón". Me decía: "No vas a poder", y bueno, no pude. No la pude enhebrar, no podía coser. Pero bueno, no me di por vencida y fui probando. La paciencia creo que es el fruto del éxito, ser perseverante, sobre todo. Así que fui conociendo la máquina, probando las puntadas, todo sola, hasta que le agarré la mano”.
Fue así que nació la marca "Hispana" que está especialmente enfocada en vestir a mujeres para momentos especiales como casamientos, egresos, cumpleaños y bailes o bautismo. Su trabajo logró traspasar fronteras y llegó hasta Chile, gracias a clientes que valoran la exclusividad y calidad de sus prendas.
Sobre este punto, comentó que “el último pedido que entregué fue un vestido para una chica de tango, de acá, de Viedma, que fue a competir a La Plata. También tengo ropa en Chile; tengo un diseño exclusivo que en una oportunidad vino una conocida y se lo llevó para allá, así que puedo decir que mi marca anda por Chile”.
Producción
En otro orden de cosas, al ser consultada por el tiempo que le demanda cada producción, señaló que “depende mucho del laburo que tenga que realizar. Hay veces que son cinco horas de estar dedicada a plen, porque la costura es algo que tenés que estar mentalmente tranquila. Si tenés la mente desordenada, es muy probable que la costura quede desordenada", aseguró.
Entonces, señaló que “cuando estoy tranquila me siento en la máquina y a veces pasa el tiempo sin darme cuenta, por ahí ocurre que pasaron cinco horas como si nada. Mayormente me gusta coser de noche cuando, no hay ruido, por la tranquilidad. A esa hora no hay ruidos de autos, no hay bocinas, no hay perros ladrando. Me ha pasado de empezar a coser a las 10 de la noche y mirar el reloj y son las 5 de la mañana”.
La confección de indumentaria, reconoció que “es algo que la verdad que me gusta mucho, es algo que empezó tranqui, de decir "bueno, no tengo ropa, estamos en pandemia, la economía no está funcionando, ¿qué es lo que puedo hacer?" y empecé a transformar mi propia ropa. Cosí como dos o tres años para mí hasta que empecé a hacer prendas para otras personas, a 'monetizar' la marca, llevándola a tener el logo, la etiqueta, las bolsas. Es algo que de un momento para otro pegó un salto grande”.
Melanie trabaja desde su atelier en casa, dedicándole largas horas en la tranquilidad de la noche para lograr piezas cuidadas y originales.
Con proyección a futuro, la diseñadora sueña con volver a desfilar en pasarelas, tanto como creadora como modelo, para mostrar al mundo el talento local nacido en tiempos difíciles. Al respecto, señaló que “ojalá en algún momento pueda subirme a una pasarela tanto como diseñadora, como modelo, porque no hay nada más lindo que modelar algo que vos hiciste junto con otras personas”.
Melanie Frego y su marca son un ejemplo de resiliencia, creatividad y compromiso con la sustentabilidad que se consolida en la Comarca Viedma Patagones. Para cerrar, la joven emprendedora señaló que “en todo este proyecto trabajo de forma conjunta con un fotógrafo, Nicolás Lucero, quien es una de las principales personas que me apoyó en este emprendimiento aportando sus fotos de altísima calidad”.