Desarrollo a alta velocidad, rutas en punto muerto: la paradoja de Río Negro frente a Vaca Muerta
El marcado aumento del tránsito en las rutas en Río Negro, impulsado en gran medida por el desarrollo de Vaca Muerta, comienza a evidenciar un impacto directo sobre la infraestructura vial.
La combinación de mayor circulación, especialmente de camiones, y trazas con varios años de antigüedad genera un escenario que demanda inversiones constantes en mantenimiento, repavimentación y control.
Uno de los casos más representativos es el de la ruta Provincial 69, que en los últimos años registró un crecimiento exponencial del tránsito.
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Según datos relevados, por ese corredor circulan entre 12.000 y 14.000 vehículos diarios, con una fuerte presencia de transporte pesado. Esta situación aceleró el desgaste de la calzada, lo que derivó en la ejecución de obras de refuerzo estructural y la implementación de medidas para ordenar la circulación.
En este contexto, el presidente de Vialidad Rionegrina, Raúl Grün, brindó detalles sobre la situación y en diálogo con el programa Toca Madera de Radio Noticias, remarcó la magnitud del cambio registrado en los últimos años.
“Después de la pandemia se dio un incremento exponencial del tránsito. Hoy es un camión detrás de otro durante toda la mañana”, señaló, al tiempo que precisó que “estamos trabajando en un refuerzo de hormigón y en la construcción de una dársena para pesar camiones”.
El funcionario explicó que el control del transporte pesado es clave para preservar las rutas y evitar daños en sectores urbanos.
“Vamos a encaminar un nuevo puesto de pesaje, con el objetivo de poder controlar las 24 horas todos los días del año”, indicó.
En paralelo, advirtió que la situación no es aislada y que se replica en otros corredores estratégicos de la provincia.
Rutas nacionales a la orbita provincial
Grün también se refirió al posible traspaso de rutas nacionales a la órbita provincial, una medida que implicaría asumir la gestión de unos 560 kilómetros. “Es un gran desafío. Primero habrá que definir qué tramos se van a transferir y cuál es la solución para cada uno, porque no todos se pueden concesionar con peaje”, sostuvo.
En ese sentido, subrayó la necesidad de avanzar con evaluaciones técnicas y económicas, en un contexto de altos costos asociados a la obra vial y limitaciones en el financiamiento.
El funcionario sostuvo que Vialidad Nacional comenzó a trabajar en la definición del proyecto de la ruta Nacional 22, aquello que había quedado trunco de aquella audiencia pública del año 2017, "donde se rechazó el proyecto, después se paralizó totalmente, pero nunca se resolvió, tanto eso, como los contratos que quedaron paralizados", recordó.
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“Lo primero que habrá que definir es si el traspaso incluye los 560 kilómetros completos o solo algunos tramos, y luego analizar qué solución corresponde para cada caso”, explicó el funcionario.
En ese sentido, advirtió que “si se plantea como alternativa general la concesión con peaje, hay tramos que claramente no van a poder sostenerse bajo ese esquema, porque no se van a solventar”.
Por eso, remarcó la necesidad de un estudio detallado: “Tenemos que hacer un análisis muy minucioso antes de tomar una decisión”, dijo.
Para cerrar, señaló que “la alternativa del peaje también depende mucho del lugar: hay que ver quién invierte, en qué condiciones y cuál es la transitabilidad real de cada tramo”.