HECHO EN VIEDMA
Nelson Tanten, el artesano que mantiene viva la restauración de muebles
Emprendedor de un oficio que prácticamente está desapareciendo en la Comarca, Nelson Tanten se destaca como un apasionado por la restauración y fabricación artesanal de muebles. Con una historia vinculada a la mueblería familiar y años de trabajo en un reconocido medio de comunicación de la ciudad de Viedma y en la administración pública, Tanten mantiene viva este tradicional oficio de la restauración.
Leé también: Economía circular: reutilizan botellas y fabrican un innovador fertilizante orgánico
Oriundo de San Juan, llegó a Río Negro en 1975 junto a su familia, quienes desde generaciones anteriores se habían dedicado a trabajar la madera. Sus primeros años en la provincia fueron en la localidad de Cinco Saltos, donde alternó la cosecha de manzanas con su aprendizaje en una fábrica de muebles durante 12 años. Luego, su rumbo lo llevó a Viedma, inicialmente trabajando en el IDEVI y después continuando la tradición familiar en carpinterías y mueblerías.
Para conocer un poco la historia de este trabajador que durante muchos años se desempeñó en el desparecido Televiedma y como sereno de Lotería de Río Negro, Hecho en Viedma de NoticiasNet, estuvo en domicilio del barrio 20 de Junio y mates por medio mantuvo una amena charla con el emprendedor.
Inicios
Consultado por sus inicios en la profesión, señaló que “en 1975 llegamos a Río Negro con mi familia, provenientes de San Juan donde siempre trabajamos con la madera. Mis abuelos fueron los que comenzaron, luego siguió mi viejo y finalmente fui yo quien aprendió el oficio”.
En su arribo a la provincia de Río Negro, comentó que “en un primer momento nos fuimos a vivir a la localidad de Cinco Saltos, empezamos con la cosecha de manzana, algo nuevo para nosotros. Luego pasamos a una fábrica de muebles, trabajamos 12 años, ahí fue donde realmente aprendí el oficio”.
Después de vivir más de una década en el Alto Valle de Río Negro, comentó que “nos vinimos para Viedma, en un principio para trabajar en una chacra del IDEVI, durante dos años, y finalmente nos afincamos en la ciudad de Viedma”.
En la capital provincial, Nelson tuvo una destacada trayectoria de 16 años como operador, camarógrafo y editor en el Canal 2 de Viedma, hasta que en los años 90 se sumó a la administración pública en Lotería de Río Negro, donde trabajó 23 años hasta su jubilación. Sin embargo, su verdadera pasión nunca fue abandonada: la carpintería artesanal.
Desde entonces, se dedica de lleno a “Artesanías Viedma”, su emprendimiento unipersonal enfocado en la restauración y creación de muebles. Nelson lamenta que el oficio de restaurador de muebles antiguos se esté perdiendo ante la proliferación de armadores sin la formación tradicional, pero sus manos siguen dando vida a piezas únicas.
Entre sus trabajos destacados se encuentran la restauración de un valioso violín Estradivarius del músico Carmelo Cambarieri y un histórico piano del fallecido periodista Carlos Walter Taborda, aprendiendo incluso secretos técnicos impartidos por maestros artesanos de otras provincias.
Recordando su arribo a la ciudad de Viedma, comentó que “luego de vivir y trabajar en el Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi), mi padre trabajó con un señor carpintero de apellido Sierra, después lo hizo en la mueblería Lucanera y ahí comenzamos con la fabricación de muebles. Después que salimos de Lucanera, mi viejo puso una mueblería por su cuenta”.
Por aquellos años, señaló que "en mi caso trabajaba en la mañana como operador de Canal 2, estuve 16 años como camarógrafo, operador de control central y editor, en aquellos años estaban como periodistas Galo Martínez, Carlos Espinosa y Nelson Livigni. Por la tarde trabajaba en la carpintería con mi viejo, por eso digo que la madera siempre estuvo presente en mi vida”.
Cuando se vendió el cable en el año 1993 dejó la profesión y según relató: “entre en la administración pública, trabajé por 23 años como sereno en Lotería de Río Negro y cuando me jubilé me dediqué de lleno a la carpintería, algo que nunca dejé de hacer entraba a las 21 horas y salía a las 7 de la mañana, luego me dedicaba al emprendimiento familiar, que se denominaba “Artesanías Viedma”, con el cual estoy hasta la actualidad”.
Restauración
Consultado por su presente, señaló que “trabajo solo, me dedico la restauración y producción de muebles artesanales. Lamentablemente hoy en día en la restauración cada vez hay menos trabajo porque el oficio incluso se va perdiendo, hoy lo que hay son armadores, pero de la vieja escuela cada vez somos menos”.
Al preguntarle por algunas de las restauraciones realizadas, comentó que “son muchs y de todo tipo, pero una que siempre recuerdo es aquella vez agarré un violín de Cambarieri, un músico muy conocido en Viedma y Patagones. Un día me trajo su violín para restaurarlo, un estradivarius, yo ni idea, cuando me trajo eso me dijo "te animás" le dije "sí claro" entonces me preguntó ·”sabes lo que es", le dije "si un violín", entonces me responde "no es un violín cualquiera”, me explicó y le dije que lo dejara”.
Pero la anécdota no terminó ahí, según relató con mucha emoción al recordar a su padre, expresó que "cuando se fue (Cambarieri), vino mi viejo y me dijo "vos sabes en la que te metiste, eso vale una fortuna. No vas hacer macana porque no nos alcanza la vida para pagar esto". Entonces un poco con miedo empecé, estuve como 15 días trabajando, hasta que lo llamé y cuando lo vio no podía creer, lo miraba y miraba, quedó muy contento. Esa fue uno de las restauraciones más importante que tuve”.
Después, comentó que “también restauré un piano de cola, que era de Taborda, un periodista que trabajaba en Canal 2, también lo hice. En este caso, para los pianos hay un secreto para no arruinarlo, hay que darle un sellamiento a la madera y luego trabajarla. Eso me lo enseñó un porteño, que me tuvo seis meses lijando, fue en mis inicios en la provincia de Neuquén, porque también estuve un tiempo trabajando allá”.
Además de restaurador, Tanten fabrica muebles a pedido, todos completamente hechos a mano. Recuerda con orgullo una mesa giratoria que diseñó tras estudiar detalles de películas del oeste y colaborar con un herrero para crear un eje especial. Ese tipo de desafíos lo mantienen motivado.
Actualmente puede ser contactado a través de las redes sociales bajo su emprendimiento “Artesanías Viedma”. Nelson aseguró que "voy a seguir trabajando hasta que el cuerpo me lo permita, haciendo todo tipo de mobiliario: sillas, sillones, sofás, camas", siempre con la dedicación y esmero de quien ama su oficio.
En tiempos donde la producción masiva desplaza el trabajo artesanal, la historia de Nelson Tanten es un testimonio del valor y la perseverancia por preservar el legado de una profesión cargada de tradición y alma. Para finalizar, expresó que "en esto, trabajo solo, siempre fue así y asi será hasta que me de el cuerpo".