Fumigan y matan abejas: un problema ambiental urgente en el Valle Inferior del río Negro
En las chacras del valle inferior del río Negro, una preocupación crece día a día entre los apicultores. La fumigación constante que realizan los productores de cebolla está afectando gravemente a las colmenas de abejas, causando pérdidas significativas para quienes dependen de estos insectos esenciales.
De este conflicto que no solamente pone en riesgo la actividad apícola, sino que también amenaza el equilibrio ambiental de una vasta región, habló el apicultor Luis Albrecht ante NoticiasNet-Agro, por lo menos, uno de los afectados
Este productor, que cuenta con unas 250 colmenas y vende unos 3.000 kilos por temporada a acopiadores del valle bonaerense del río Colorado, dio la voz de alerta del problema ambiental aunque admitió que hay otros colegas que están sufriendo el mismo inconveniente.
“Uno entiende que los productores de cebolla tienen que fumigar porque necesitan mejorar los cultivos, y que su actividad forma parte de una cuestión económica, pero lo que nos está faltando es un problema de comunicación”, apuntó.
En ese sentido, a su criterio, lo que pide es que por lo menos los productores de cebolla, y también de maíz, avisen con antelación como para tomar medidas precautorias y no se produzcan más pérdidas de abejas.
Qué medidas están tomando
Albrecht no tiene dimensionado en cantidad el daño producido por la distribución de pesticidas, debido a que también se sumó la sequía a la pérdida de colmenas; sin embargo, implementó un mecanismo para minimizar las muertes y daños.
A medida de que va notando lo que ocurre en el ambiente con la fumigación de cultivos, realiza una rotación trasladando a otros lugares las colmenas hacia lugares más seguros con el propósito de minimizar el impacto.
El ciclo de la abeja
Las abejas son mucho más que simples productores de miel; desempeñan un papel vital en la polinización, proceso clave para el desarrollo de muchas plantas y cultivos. Sin su labor incansable, la producción agrícola se vería afectada, provocando reducciones en la calidad y cantidad de frutos.
En la provincia de Río Negro hay expertos a nivel mundial que vienen investigando con relevantes aportes a la humanidad. Se trata del doctor en Ciencias Biológicas Lucas Garibaldi, un destacado experto en abejas, polinizadores y agroecología en la UNRN Sede Andina, director del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IRNAD) y galardonado internacionalmente por su trabajo en conservación y seguridad alimentaria.
Según sus conceptos, los polinizadores son fundamentales por varios motivos: si uno va a un lugar y no hay ningún polinizador, de los cuales las más famosas son las abejas, es un índice muy fuerte de degradación general, de falta de vida en ese lugar. Los beneficios que nos da ese campo están muy degradados como, por ejemplo, proteger la calidad del aire, reciclar el aire que respiramos, regular la cantidad y calidad de agua. Los problemas de inundaciones que tenemos en la Argentina están muy asociadas a este fenómeno. Los ambientes que son amigables para los polinizadores y las abejas son amigables para el ser humano. También promueven la productividad de los cultivos. Si se tiene una comunidad de polinizadores con muchas especies y abundantes, eso genera que se cosechen más semillas y más frutos por hectárea.