Producción agropecuaria en Río Negro: avances, tensiones y reclamos por políticas a largo plazo
La producción agropecuaria en Río Negro atraviesa un escenario de transformación constante, marcado por la necesidad de adaptarse a condiciones climáticas, económicas y tecnológicas cada vez más exigentes.
En ese contexto, el sector busca sostener niveles de rentabilidad en un esquema donde la planificación a largo plazo convive con ajustes permanentes en el corto plazo. La dinámica propia de la actividad obliga a los productores a redefinir estrategias de manera continua.
LEER MÁS: Nuevo cimbronazo: la fruticultura de Río Negro, atrapada entre el clima y la economía
En este marco, el presidente de la Sociedad Rural del Alto Valle, Valdomero Bassi, se refirió a la situación del sector, y en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias, analizó los principales desafíos y oportunidades de la producción regional.
En primer lugar, destacó la necesidad de adaptación constante al señalar que “la actividad en el campo es dinámica, es una actividad a largo plazo, pero el productor permanentemente se tiene que ir adaptando a diferentes situaciones, fundamentalmente a las cuestiones climáticas y económicas”.
En los últimos años, la provincia ha evidenciado avances significativos, especialmente en el desarrollo de la ganadería bovina. La incorporación de nuevas tecnologías, mejoras en la alimentación, avances en genética y prácticas productivas más eficientes posicionan a Río Negro en un nivel competitivo dentro del escenario nacional. Estas transformaciones también se apoyan en el trabajo conjunto entre productores e instituciones técnicas.
En relación a esos avances, Bassi valoró la evolución de la provincia al afirmar que “Río Negro ha evolucionado mucho en los últimos años y hoy estamos a la altura de cualquier provincia a nivel nacional”, y agregó que esto se refleja en “las mejoras tecnológicas, la genética de la hacienda y los logros obtenidos en exposiciones como Palermo”.
Asimismo, remarcó el rol de las instituciones al indicar que “el INTA viene haciendo un trabajo muy bueno de la mano de los productores, al igual que otras entidades que acompañan al sector”.
Escuchá la nota completa:
Sin embargo, este crecimiento no está exento de dificultades. Persisten cuestionamientos a determinadas políticas públicas que, según referentes del sector, no han logrado los resultados esperados e incluso han generado incertidumbre. A esto se suman preocupaciones vinculadas al sostenimiento del estatus sanitario y a la necesidad de implementar medidas de largo plazo que brinden previsibilidad a la actividad.
El dirigente fue crítico respecto a algunas decisiones políticas. En ese sentido, sostuvo que la flexibilización de la barrera sanitaria “fue nada más que un título político” y cuestionó que “no tuvo efecto en la baja del precio de la carne, que sigue aumentando”.
En la misma línea, advirtió sobre los riesgos sanitarios al plantear que “modificar campañas o decisiones vinculadas a la vacunación puede influir en la seguridad sanitaria”, y concluyó que cualquier cambio “debe hacerse desde un programa a mediano o largo plazo y no como una medida demagógica”.