2026-04-01

ECONOMÍA

Turismo en Semana Santa: cuánto necesita una familia para poder irse de viaje

El poder adquisitivo destinado al turismo se deterioró en un 7% entre abril de 2025 y abril de 2026. La suba de salarios no logró compensar los incrementos del sector.

La Semana Santa de 2026 trae consigo un panorama complejo para las familias argentinas que desean emprender un viaje. La brecha entre el salario medio y los precios del turismo nacional pone de manifiesto las dificultades económicas que enfrentan los ciudadanos. Un informe del Instituto de Economía de la UADE (INECO) detalla que en este período de festividades, el precio del turismo ha escalado a un punto donde una familia tipo necesita $1.176.100 en promedio para prorrogarse un descanso, una cifra equivalente al 69% del salario medio medido por el índice RIPTE.

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El informe revela una realidad en la cual los precios de los destinos turísticos están notablemente distantes de la capacidad adquisitiva promedio. Con una subida de precios que el aumento salarial no logra alcanzar, cada vez se vuelve más evidente la inaccesibilidad de los viajes para una vasta porción de la clase trabajadora. Asimismo, el estudio destaca una brecha significativa entre los costos de alojamientos de las diferentes ciudades del país, subrayando el desfasaje económico que se vive en el sector turístico.

Dentro de los destinos nacionales, San Carlos de Bariloche se posiciona como el más oneroso. Para que una familia pueda cubrir un viaje a tierras patagónicas, deberá invertir el valor correspondiente a 1,38 salarios medios. Este desacople entre ingresos y costos se repite en otras provincias como Salta y Jujuy, donde las proporciones de los salarios que se deben destinar superan el sueldo completo de un mes laborado.

Por otra parte, el turismo más accesible se halla en localidades como Gualeguaychú y Mar de Ajó. Estas regiones permiten manejar un presupuesto que se ajusta más en línea con los ingresos de la mayoría, representando gastos que requieren menos del 50% del salario mensual promedio.

Estos números subrayan la imperante necesidad de una revisión en el campo económico que busque, por un lado, alivianar el impacto de la inflación y, por otro, fomentar el acceso al turismo nacional de manera más equitativa. Sólo así podría garantizarse que unas vacaciones no se conviertan en un lujo inadmisible para una amplia proporción de la población, manteniendo viva la cultura del viaje y el descanso.

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