Aseguran que el sistema pluvial de Viedma está preparado para resistir tormentas intensas
El fuerte temporal que azotó a Viedma durante la jornada del lunes dejó como saldo calles anegadas en distintos puntos de la ciudad y múltiples intervenciones de los equipos municipales, aunque sin consecuencias mayores.
La lluvia, intensa y concentrada en un corto período de tiempo, impactó de manera uniforme en todos los barrios, generando complicaciones tanto en sectores céntricos como periféricos.
De acuerdo al relevamiento oficial, el sistema pluvial logró responder ante el volumen de agua registrado, aunque se evidenciaron demoras en el escurrimiento en varios sectores. Solo se reportó la evacuación de una familia, que fue asistida y trasladada a un espacio municipal, mientras que el resto de las situaciones fueron atendidas en el lugar por personal de Defensa Civil, Obras Públicas y otras áreas operativas.
Durante la emergencia se dispusieron cortes preventivos en calles anegadas y se desplegaron tareas de drenaje en distintos sectores de la ciudad. En algunos casos, fue necesario utilizar camiones cisterna para retirar el agua acumulada, evitando trasladarla a zonas cercanas y generar nuevos inconvenientes.
En este contexto, el subsecretario de Protección Ciudadana, Norberto Domínguez, destacó que la infraestructura de la ciudad está diseñada para este tipo de eventos, aunque advirtió sobre factores que condicionan su funcionamiento. “El sistema pluvial que tiene Viedma está preparado para eso”, afirmó el funcionario en diálogo con Radio Noticias, en referencia a lluvias intensas en cortos lapsos de tiempo.
Domínguez explicó que uno de los principales desafíos tiene que ver con el cambio en la dinámica de las precipitaciones. Dijo que “hoy se dan fenómenos de gran caída de agua en muy poco tiempo, algo que se repite en distintas ciudades del país”, al tiempo que remarcó la necesidad de adaptar los sistemas urbanos a estos nuevos escenarios.
No obstante, Domínguez subrayó que el funcionamiento del sistema pluvial no depende únicamente de la infraestructura. “El mal comportamiento con la basura afecta directamente al sistema pluvial, a las bocas de tormenta y a los sumideros”, explicó, y señaló que la presencia de microbasurales obstruye el drenaje del agua y agrava los anegamientos.
En esa línea, indicó que las tareas de limpieza son constantes, pero que muchas veces los residuos vuelven a acumularse rápidamente. “Levantamos microbasurales y a los pocos días vuelven a aparecer. Eso termina impactando directamente en el escurrimiento del agua”, advirtió.
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Domínguez también hizo hincapié en la importancia de respetar las alertas meteorológicas. “La alerta naranja implica suspensión de actividades y no circular en la vía pública. Sin embargo, vimos mucha gente en la calle”, señaló, y agregó que este tipo de conductas incrementa los riesgos en contextos de tormenta.
Incluso, mencionó situaciones de imprudencia durante el temporal. “Había vehículos circulando a gran velocidad en calles anegadas, generando oleaje que afectaba a las viviendas. Ese tipo de comportamiento no ayuda en nada”, afirmó.
El subsecretario destacó además el trabajo coordinado entre distintas áreas del municipio y organismos externos. Los operativos se extendieron hasta la madrugada y contaron con la colaboración de equipos provinciales y de localidades vecinas, en un esquema de intervención articulado para dar respuesta a la emergencia.
Por otra parte, informó que se continúan evaluando los puntos críticos del sistema pluvial y actualizando protocolos de actuación ante contingencias climáticas. “Estamos trabajando en la revisión de los sistemas y en la organización de las respuestas para actuar de manera más eficiente”, indicó.