2026-03-31

Una escuela agraria cumplió 50 años sembrando futuro

De una experiencia pionera a un pilar educativo del Idevi. La institución celebró medio siglo de vida.

La Escuela Secundaria de Formación Agraria (ESFA), hoy Centro de Educación Técnica N°11, cumplió 50 años de vida y lo hizo con una identidad profundamente ligada al territorio, a la producción y a la comunidad del Valle Inferior.

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Nacida en 1976, en plena expansión del Institución de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi) y junto al crecimiento de los productores chacareros entre San Javier y Viedma, la institución fue pensada desde sus inicios como algo más que un establecimiento educativo. Su objetivo fue claro desde el primer día: formar técnicos agrónomos comprometidos con su realidad y con el desarrollo local.

El acto de inauguración, realizado con una sencilla ceremonia, marcó el comienzo de un proyecto que buscaba trascender lo académico. En aquel entonces, el interventor del Consejo Provincial de Educación, Ítalo Donda, destacó el espíritu de la nueva escuela: “Venimos, pues, a compartir en plenitud la satisfacción de abrir las puertas de un nuevo hogar donde el espíritu solidario, la participación seria y consciente producirá el milagro educativo”, dijo en 1976.

Lejos de tratarse de una experiencia pasajera, el propio Donda fue contundente: “No venimos a hacer experimentos. Nuestros esfuerzos están dirigidos a dignificarlos, a colocarlos dentro del concepto de una sociedad nueva”. La meta era clara: revalorizar el trabajo del campo y formar jóvenes con herramientas para transformar su entorno.

En sus inicios, la escuela contaba con 33 alumnos y un cuerpo docente seleccionado tras un proceso de capacitación. La propuesta pedagógica apuntaba a que el estudiante “no sea un técnico más, sino un colono inteligente”, con una formación integral que combinara lo cultural, lo laboral y el compromiso social.

A lo largo de las décadas, la institución atravesó cambios políticos, crisis económicas y transformaciones profundas en el país. Sin embargo, logró sostener su esencia, adaptarse a los nuevos tiempos y fortalecerse con el impulso de las leyes de Educación Nacional y Técnico Profesional.

Ese crecimiento se tradujo en la incorporación de tecnología, el desarrollo de proyectos productivos y la ampliación de oportunidades para sus estudiantes, sin perder de vista su raíz: educar para producir, trabajar y construir comunidad.

Además, se destaca su radio comunitaria El Refugio y sus exposiciones anuales donde acerca a los vecinos cada una de las producciones hechas en el territorio.

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