El enemigo invisible que acecha bajo las raíces de los nogales en el Valle Inferior
La producción de nogales, uno de los pilares agrícolas más consolidados de la zona del IDEVI y el Valle Inferior, se encuentra en estado de alerta. No se trata de una plaga visible a simple vista, sino de un "enemigo silencioso" que habita en las profundidades de la tierra: la Phytophthora, un hongo de suelo que amenaza con terminar con la vida de ejemplares enteros.
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En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 Mhz), Gastón Fuente, becario del área de Fruticultura del INTA Valle Inferior, brindó detalles preocupantes sobre el avance de esta patología.
"Es algo que veníamos siguiendo en algunas plantaciones que presentaban síntomas de una enfermedad de suelo que afecta al nogal, al punto que puede terminar con la muerte del individuo", advirtió el especialista.
El hongo, conocido popularmente como el "mal de la tinta" debido a las manchas oscuras que genera en el tronco, ataca directamente el sistema vascular y las raíces. Según explicó Fuente, el impacto es devastador tanto en plantas jóvenes como en ejemplares adultos de hasta 30 años.
"La planta comienza a tener una muerte regresiva: pierde vigor, la hoja es más chica y empieza a secarse desde las puntas de las ramas hacia adentro", detalló. Este proceso afecta directamente al fruto, que en muchos casos no llega a madurar, provocando la pérdida total de la producción de ese ejemplar.
Uno de los puntos más críticos señalados por el referente del INTA es la relación entre la enfermedad y las condiciones de humedad en el Valle Inferior. Al utilizarse mayoritariamente el sistema de riego por gravedad o manto, se generan caudales elevados que favorecen al hongo.
"Este hongo necesita mucha humedad para poder avanzar, porque tiene estructuras para moverse por el agua hacia plantas aledañas", señaló Fuentes.
Además del exceso hídrico, factores como la compactación del suelo por maquinaria pesada y las heridas accidentales en las raíces durante las tareas de labranza funcionan como una "vía de entrada" ideal para el patógeno.
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¿Hay cura para los nogales?
Pese a que el mercado ofrece una "amplia batería" de controles químicos y aplicaciones foliares que buscan activar el sistema inmune de la planta - similar a las vacunas en humanos -, Fuentes fue categórico: "Ninguno te garantiza la sanación de esa planta".
La estrategia, por tanto, debe ser la prevención. "Una vez que el hongo avanza, es muy difícil detenerlo. Las técnicas para curar no son eficientes ni dan garantía, además de ser costosas", explicó.
El INTA recomienda a los productores realizar monitoreos constantes para detectar síntomas tempranos, aislar las plantas afectadas y, en nuevas plantaciones, optar por porta-injertos que sean menos sensibles o tolerantes a esta enfermedad.