Productores de Conesa esperan mejores precios para activar la exportación
La producción de cebolla en General Conesa, atraviesa un momento de expectativas moderadamente positivas, aunque con un mercado todavía retraído. En comunicación con NoticiasNet, Daniel Vázquez, presidente de la Cámara Agraria local, explicó que “la campaña 2026 comenzó a principios de marzo con ventas destinadas exclusivamente al mercado interno”, en volúmenes reducidos y con valores considerados bajos.
Los galpones de empaque se mantienen a la espera de una mejora en los precios antes de iniciar el procesamiento, especialmente con vistas al mercado de Brasil, principal líder en la compra de cebolla argentina. En este sentido, Vázquez advirtió que, de mantenerse las condiciones previas, muchos operadores optarían por procesar únicamente producción propia, ya que los valores no alcanzaban a cubrir los costos.
Actualmente, la cebolla tardía en parva alcanza valores cercanos a los $3.000 por bolsa de 20 kilos. Aun así, la actividad no se ha reactivado plenamente debido a que el producto todavía se encuentra en etapa de curado, proceso necesario antes de su comercialización.
En este sentido, el presidente de la cámara estimó que “el procesamiento podría comenzar en aproximadamente dos semanas”. En este contexto los productores consultados por la Camara Agraria, indicaron que continúan levantando los cultivos “y optan por esperar antes de vender, ante la falta de compradores y los bajos precios iniciales”, aunque destacaron una tendencia al alza.
Durante la última campaña, solo tres galpones trabajaron activamente en el Valle de Conesa: “La Conesina”, de Germán Lavayén; el establecimiento de Martín Fabello; y “Legado Patagónico”, de Raúl Oñate, que brindaron servicios de procesamiento. A ellos se suma un cuarto galpón perteneciente a Ronald Calderón, que suele operar en la zona.
Cómo es la producción en Conesa
La región se consolidó como una de las principales productoras de cebolla del país, con unas 1.500 hectáreas cultivadas en el Valle de Conesa. Además, presenta rendimientos estimados entre 90 y 100 toneladas por hectárea, duplicando el promedio nacional. Este desempeño se vincula, con la incorporación de tecnologías como el riego por goteo.
Además, Vazquez, señaló “que la producción rionegrina se distingue por su calidad y tiene como destino principal el mercado brasileño”, aunque también exportan a Paraguay, Chile y Uruguay. La comercialización se extiende habitualmente entre enero y septiembre, favorecida por la posibilidad de almacenamiento en parvas a campo.
No obstante, el sector enfrenta desafíos estructurales, entre ellos la fuerte dependencia de Brasil como principal destino de exportación. Frente a este escenario, desde la Cámara Agraria señalaron la necesidad de diversificar mercados y fortalecer la articulación entre productores e instituciones.
Al mismo tiempo, identificaron oportunidades de crecimiento vinculadas a la ampliación del área bajo riego y al desarrollo de infraestructura.