PRECAUCIÓN
La Mona Jiménez paró su show por un preocupante problema de salud: cómo está ahora
El sábado por la noche estaba marcado por la expectación y la efusividad en el Complejo Forja, donde Carlos "La Mona" Jiménez, ícono del cuarteto cordobés, se presentaba una vez más ante una multitud de fervientes seguidores. Las risas, el baile y la música vibrante se apoderaban del lugar, mientras los asistentes vivían un evento que había levantado gran expectativa. Sin embargo, lo que prometía ser un recital memorable pronto se convirtió en motivo de preocupación debido a un inesperado incidente.
La presión sonora de los instrumentos y los reflectores iluminando el escenario generaban una atmósfera calurosa en el recinto. Aunque el artista había comenzado su presentación habitual despreocupado y alegre, las circunstancias climáticas dentro del lugar comenzaron a transformarse en una preocupación tangible. Fue entonces cuando La Mona, haciendo gala de su veterano oficio en el escenario, decidió detener la música y pedir una pausa.
Con un ademán que denotaba cansancio, Jiménez levantó su mano y solicitó la palabra. El efecto fue inmediato, con la banda interrumpiendo la ejecución de una canción en curso. "Vamos a parar unos cinco minutos", anunció, respirando con dificultad y visiblemente afectado por el calor agobiante. A su alrededor, las luces seguían proyectando un resplandor intenso, lejos de la temperatura ideal para el desarrollo de una presentación sana.
El imprevisto desató una oleada de preocupación entre los presentes. Muchos recordaron los episodios de salud que el músico había enfrentado en el pasado. No obstante, más allá de la sorpresa, los espectadores mostraron comprensión y empatía, ovacionando al cantante mientras él manifestaba la necesidad inmediata de un respiro y un poco de agua.
Finalmente, tras algunos minutos de descanso y con una reestructuración del espectáculo, La Mona Jiménez retornó al escenario. Con el público rejuvenecido tras la breve pausa, la energía pronto inflamó nuevamente el lugar. Aunque el incidente quedó en la memoria de todos como una muestra de la vulnerabilidad del artista, representó también un ejemplo de profesionalismo y cuidado personal en un medio donde el espectáculo debe continuar, pero sin comprometer la salud.