HOGAR
Así es la casa de Christian Petersen en San Isidro donde hace su recuperación
La vida de los chefs está marcada por el dinamismo y el ritmo frenético. Sin embargo, Christian Petersen, un reconocido chef en el ámbito culinario argentino, se ha visto obligado a replantearse su estilo de vida tras un inesperado susto de salud. Este incidente lo llevó a tomar una pausa en su acelerado día a día y a encontrar refugio en un lugar que ha sabido moldear para el bienestar: su casa en San Isidro.
A primera vista, su hogar no es solo un lugar de recuperación, sino un centro de operaciones donde la vida personal y profesional coexisten en armonía. Un aspecto crucial de este espacio es cómo Christian ha logrado integrar la actividad laboral a un ambiente diseñado para el descanso. Las amplias áreas de la vivienda permiten el desarrollo de reuniones virtuales y de un trabajo creativo que, lejos de agotarlo, parece energizarlo.
El diseño arquitectónico juega un papel fundamental en su proceso de recuperación. El salón principal, con su diseño abierto y ventanales extensos, propicia un flujo constante de luz natural, vital en el ánimo de quien busca serenidad y constante renovación. Cada rincón de la casa se convierte así en un aliado silencioso en esta etapa de su vida, ayudándolo a mantener un equilibrio entre la recuperación física y el impulso profesional.
Un lugar particular de la casa es su área destinada al entrenamiento físico. A diferencia de los gimnasios convencionales, este espacio está integrado de manera elegante al resto de la casa, demostrando que la arquitectura puede ser tanto práctica como estéticamente agradable. De esta forma, el ejercicio no se siente como un esfuerzo añadido, sino como un elemento más del día a día.
No es menor la importancia del verde del jardín en la ecuación del bienestar. Este espacio no es solo un hermoso paisaje para disfrutar desde dentro, sino una válvula de escape hacia la naturaleza que invita a una reconexión interior. Tras sufrir una descompensación durante una excursión en el Volcán Lanín, Petersen destacó la relevancia de un entorno calmado y verde para tomar conciencia de sus prioridades y su salud.
Así, la casa de Christian Petersen no solo es un impresionante ejemplo de arquitectura moderna. Más allá de las paredes y el diseño, es un santuario personal que le ofrece la oportunidad de redescubrirse, reponerse y prepararse meticulosamente para regresar a su vocación cuando el tiempo sea el adecuado.