SIGUE POR ENCIMA DEL PROMEDIO DE 2025
La confianza en el Gobierno cayó en enero: el índice bajó 2,8%
La confianza en el Gobierno argentino ha experimentado una caída del 2,8% en el mes de enero de 2026, según el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella. Pese a este retroceso, el nivel del índice supera al de los mismos períodos en las administraciones pasadas, demostrando un panorama mixto entre estabilidad y caída.
Según el último informe difundido por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, el ICG se ubicó en 2,40 puntos en una escala del 0 al 5, indicando una percepción negativa hacia la gestión actual por parte de la ciudadanía. La comparación interanual es aún más reveladora, mostrando una baja del 8% en relación al mismo mes del 2025. Sin embrago, es significativo destacar que el actual índice dice estar un 5,2% por encima del mes de enero del 2018 bajo la presidencia de Mauricio Macri y 55,3% arriba del año 2022 del mandato de Alberto Fernández. Esto ilustra la evolución del índice a través del tiempo y dentro de diversos contextos gubernamentales.
La caída en el índice, después de un mes de diciembre casi estable donde solo se registró una disminución del 0,1%, marca el inicio del año con cierta depresión, aunque la media sigue en rango superior en comparación al 2025. En detalle, todos los subcomponentes que integran el ICG han experimentado deterioro en enero sin excepciones.
El estudio detalló que la 'Capacidad para resolver problemas', establecida en 2,84 puntos, y la 'Honestidad de los funcionarios' con 2,69, figuran como las áreas mejor evaluadas del índice pero presentan igualmente descensos del 1,7% y 3,6% respectivamente. En contraste, la 'Eficiencia en la administración del gasto público' y la 'Evaluación general del gobierno' reportaron las caídas más pronunciadas al ubicarse en 2,23 y 2,22 puntos. Finalmente, la preocupación por el interés general sigue siendo el aspecto menos valorado, descendiendo hasta 2,01 puntos.
Los diversos sectores de la sociedad han mostrado respuestas variopintas frente a las cifras. Por género, los hombres aún registran mayor confianza respecto a las mujeres, aunque empezaron el año con una caída más brusca lo cual disminuyó en cierta medida la diferencia entre ambos grupos. Por su parte, el segmento etario de 18 a 29 años conserva mayor confianza, a menudo viéndose más optimista respecto a la conducción del país en comparación con los de 30 a 49 años, quienes presentan visiones más críticas. En particular, los mayores de 50 años dieron muestra de una ligera mejoría.
En materia territorial, los niveles de confianza más altos se localizan en el Interior del país con 2,59 puntos. En contrapartida, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrió la disminución más significativa con una bajada del 12,4% durante el mes, aunque continúa estando unos puntos por encima del Gran Buenos Aires dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El análisis también permite revelar cómo factores económicos personales influyen sobre las expectativas individuales de confianza. Aquellos que prevén un panorama económico más próspero a un año vista presentan un índice de 4,14 puntos, bastante elevado sobre los de visión neutra (2,56) y negativa (0,35). El intervalo del grupo que percibe que la economía podría empeorar evidencia un claro pesimismo subyacente que afecta sobremanera el índice general.
Con este análisis en mente, resulta crucial que el gobierno enfrente estos retos con políticas dirigidas a restaurar la confianza social, transversalizando medidas que impacten favorablemente en las dimensiones evaluadas por la sociedad.