2026-01-15

Una propaladora en El Cóndor se apagó pero se niega a morir

Fueron más de 40 años dedicados a esto, que más que un trabajo es una pasión. Este verano regresó con este clásico de la villa balnearia, pero de un día para el otro se quedó sin trabajo.

“Lo viejo funciona, Juan”, es una frase que ganó popularidad a partir del fenómeno de la serie El Eternauta. En tiempos en los que los mensajes se trasmiten con una rapidez inaudita gracias a las diferentes alternativas, desde WhatsApp, redes sociales y portales, por ejemplo, una propaladora que se desempeña en El Cóndor -bueno, funcionaba, ya se van a enterar el motivo- es el claro ejemplo que no todo pasa de moda.

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Elvio Arzan es quien tiene una propaladora, este medio de comunicación que se lleva adelante a través de parlantes y altavoces. Desde equipos fijos en postes hasta autos con anuncios, como cuando llegaba un circo a la ciudad y se anunciaba con bombos y platillos. El auto recorriendo las calles, difundiendo mensajes y publicidades.

En diálogo con NoticiasNet, recordó: "Yo comencé en el año 81, durante muchos años hice la calle con el vehículo...desde campañas políticas, cuando empezaron en el 83, campañas comerciales, espectáculos, bailes, carrera de autos, estuve en el autódromo cuando se inauguró, colocamos los parlantes exteriores, también en el hipódromo, con Néstor Oroño, cuando se inauguró, los carnavales en el barrio América. Durante 42 años estuve en El Cóndor, en el mismo lugar".

“Comencé con los parlantes por intermedio de un señor, el señor Ibarra, que hizo esto muchísimos años. Un día me llamó, me preguntó si me animaba a manejar un vehículo con un equipito para la calle. Después me sugirió que vaya comprando los equipos, compré todo en Neuquén, y me vine”, recordó.

Ese fue el inicio de una responsabilidad, pero, sobre todo, de una pasión. “Él tenía mucho trabajo en ese momento, te hablo del año 81, y me fue dando parte de su trabajo porque él no llegaba con todo, así que compré un auto, y empecé. En Viedma tuve muchísima clientela...muchos negocios que ya cerraron, otros que siguen. Después me fui armando mejor, comprando más cosas para montar parlantes en el exterior o arriba de un auto”.

“Siempre lo tomé como un trabajo. En esos momentos me ayudaban en casa, mi señora salía con otro coche. Además, trabajaba en una gomería muy grande y en la banda de la Policía. Estaba a la mañana en la gomería, al mediodía hacía un turno en la banda y a la tardecita volvía a la gomería. Luego me retiré de la banda y la gomería cerró en el año 98. En esa época había mucho trabajo, pero hay que buscarlo y ponerle ganas. Así que estoy armándome un poco, organizándome, para comenzar con la calle otra vez. Me cuesta largar esto, fue un golpe muy duro, pero ahora lo estoy pensado en frío, y voy a ver cómo hago”, resaltó.

Un hasta luego

Elvio estaba trabajando en El Cóndor, este año llegó como siempre, con autorización, pero al cabo de un puñado de días le pidieron que se retire. Al parecer, una vecina se quejó por ruidos molestos y, -según él- de manera arbitraria le dijeron que no podía seguir. Estuvo a punto de largar todo, pero lo pensó en frío y, junto a su nieto Leonel, quieren retomar. De acuerdo a su versión, la orden partió de la subsecretaría de El Cóndor y Costa Atlántica.

¿Qué pasó?: “Este año fuimos con mi nieto, me dijeron que sí, y después de cuatro días de hacer propaganda, me dijo que no, que no iba a poder seguir por las quejas de unas vecinas”.

Y profundizó: “No sé si fue cierto o no, pero no había motivos para quejas porque es al aire libre y estaba a tres o cuatro metros los parlantes del suelo y de una manera que no podía llegar a la entrada del supuesto negocio. Yo lo comprobé porque mi nieto salió haciendo el trabajo y tenía un audio muy suave, no había manera de que la afectara. Por otro lado, fue grabado por un señor profesional que graba de manera suave. En definitiva, nos quedamos sin la fuente de trabajo de un día para el otro". 

“Hace muchos años que hacemos esto, veremos cómo seguimos. Siempre hay alguna manera de seguir, así que vamos a buscarle la manera de poder continuar con este emprendimiento. No afecta a nadie, lo tengo claro. Se hace de 9 hasta las 12.30 y de 16 a 22 como mucho, pero nunca llegué hasta esa hora. Con parlantes fijos si, hacía de 18 a 21.30”, resaltó.

Además de quedarse sin trabajo, también representó una pérdida de dinero: “Lo que más me molestó es que ya habíamos hecho grabar, nos habíamos comprometido con los comercios, todo eso tiene sus gastos, pero no hubo manera de llegar a ningún arreglo. Fue terminante. Fue algo arbitrario del delegado. Me dijeron que podía ir a otro lado, en la playa, que lo tengo grabado, y cuando dije que sí, me dijeron que no”. 

“Estoy viendo cómo voy a hacer, porque no quería trabajar más, pero esto de El Cóndor lo hice durante más de 40 años y se podía seguir haciendo. Pero si me hubieran dicho que este año no iba a poder ser, yo no ilusionaba a nadie. Pero después de hacerme grabar todo, salir al aire 4 días seguidos, y que después me diga que no de manera terminante no me gustó”, indicó. 

Una familia unida por la pasión

El nieto de Elvio lo ayuda desde lo tecnológico. “Hay cosas nuevas, el tema de la computadora, que la sé manejar, pero hay cosas nuevas que agregar sobre los audios, y él lo tiene más claro”, dijo. 

Sobre los textos que luego se replican a través de los parlantes, contó: "Los armamos nosotros en base a los datos que nos dan. Por ahí hay clientes que ya tienen un texto armado, pero siempre tenemos que corregirles algo porque muchas veces hablan como si los demás supieran de tal negocio, por ejemplo. 

Por su parte, Leonel Basualdo contó: “Me enganché para poder ayudar a mi abuelo. Quería acompañarlo para ver cómo era eso de ir a todos los lugares, ver los locales, saber qué necesidades tenían, qué querían, para planificar con el locutor. El tema de armar el texto, consultarlo con ellos. Siempre tuvo un diálogo muy fluido con los comerciantes”.

Sobre lo ocurrido en El Cóndor, contó: “En un primer momento, el delegado nos dijo que los propios locales de la galería estaban enojados, que son los que estábamos promocionando nosotros. Fuimos y no dijeron que ellos no denunciaron nada. Incluso, no estaban enojados los locales que no promocionamos, es algo que le da vida a La Boca”.

“Es algo que está hace 40 años, medio rutinario que a la gente y los turistas les sirve para saber en qué lugar puede hospedarse, dónde queda, un lugar para poder comer, para tomar un helado. Información que le sirve al turista. Eso era lo que hacíamos”, remarcó.

Antecesora a la radio

¿Qué es una propaladora? Tal vez para muchos es una pregunta tan fácil de responder que no tiene sentido hacerla, pero se trata de un antiguo medio de comunicación que difunde señal de audio por redes de cableado que terminan en altavoces ubicados en postes de alumbrado, troncos de árboles o edificios. Constituye una red que difunde la señal desde un estudio de transmisión. Fue, en muchos poblados, el punto de inicio de la comunicación para luego transformarse en radios, primero de circuito cerrado y luego por aire.

 

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