Inusual despliegue en Viedma para retirar autos abandonados y chatarra de las calles
Este mediodía se llevó adelante un gran despliegue en la intersección calle Bernal casi Moreno. Personal de Tránsito de la comuna capitalina cortó la circulación en esa intersección. También se hizo presente personal policial controlando la situación para evitar inconvenientes a terceros conductores, a la espera de que llegue la grúa del municipio.
NoticiasNet estuvo en el lugar, y quien explicó el tema fue el jefe de Inspectores de Tránsito y Transporte del municipio, Sequín Aguilera. "Tenemos varias denuncias que arrancaron a mitad de año por la cantidad de autos en estado de abandono en este domicilio, Bernal 418 exactamente, y nosotros acudimos a las denuncias de los vecinos", contó. Tambien se observó el retiro de chatarra.
Ante de dar este paso, Aguilera mencionó que se realizaron las notificaciones pertinentes en el domicilio, se les dio un tiempo prudencial para que levanten, pero hicieron caso omiso. Habías varios autos en el ingreso al domicilio, pero también autos cortados y chatarras en la vereda, sin dejar paso para el transeúnte.
Sobre eso contó: "El 3 de octubre se notificó al titular, para que los remueva él, se le dio un tiempo tolerable. La Ordenanza Nº 7557, que es la ordenanza de Tránsito de Viedma, es clara. Te dice que un vehículo, cinco días en el mismo lugar, en la vía pública, es considerado en estado de abandono".
"Nosotros dimos los pasos correspondientes: notificar al titular, pero al no hacerlo tenemos que actuar, y la manera es con la grúa municipal, y se los lleva a un predio judicial. Quedan ahí hasta que el titular resuelva con Juzgado Administrativo de Faltas lo que puede hacer. Seguramente tendrá que pagar una infracción, y no volver a cometer la falta", remarcó Aguilera.
Trabajo para el remolque
Desde principios de año, el área de Tránsito de la Municipalidad de Viedma avanza con fuerza en el secuestro de vehículos abandonados en el espacio público. En este último período fueron varios los coches removidos en la calle y en terrenos baldíos.
El objetivo es contribuir a la limpieza general de la ciudad a partir del retiro de vehículos que, algunos de ellos, desde hace décadas no han sido movidos. Estos rodados generan una serie de perjuicios a la hora de transitar, obstruyen vías de desagües pluviales y contaminan el ambiente de manera silenciosa, por lo que primero se da un aviso de la infracción, con los clásicos carteles rojos, y de continuar la falta se los lleva en una grúa. El destino final es que se pierdan en una compactación.